Especificaciones y análisis del Volkswagen Polo
Potencia
80CV
Par
132Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
150g/km
0-100 km/h
12.2s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1013kg
Precio
15,260€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
270 L
45 L
59 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Polo 3p Highline 1.4 80 CV (2008)
Descripción general
El Volkswagen Polo de 2005, en su versión de 3 puertas y acabado Highline con motor 1.4 de 80 CV, se presenta como una opción compacta y equilibrada. Este modelo, que se comercializó entre 2008 y 2008, ofrecía una propuesta interesante para quienes buscaban un coche urbano con un toque de distinción y la fiabilidad característica de la marca alemana. Con un precio de 15.260 €, se posicionaba como una alternativa atractiva en su segmento, combinando un diseño sobrio con un equipamiento adecuado para la época.
Experiencia de conducción
Al volante del Polo 1.4 de 80 CV, la sensación general es de un coche predecible y fácil de conducir. Su motor de gasolina, con 1390 cc y 80 CV, ofrece una respuesta adecuada para el día a día en la ciudad, aunque en carretera abierta puede sentirse algo justo en recuperaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.2 segundos y una velocidad máxima de 175 km/h lo sitúan en la media de su categoría. La dirección asistida hidráulica proporciona un buen tacto, y la suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra correctamente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un buen compromiso entre confort y estabilidad. El consumo combinado de 6.3 l/100km es razonable para un motor de gasolina de su época.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Polo de 2005 es un reflejo de la filosofía de la marca: líneas limpias, sobrias y atemporales. La carrocería de 3 puertas le confiere un aspecto más juvenil y dinámico, sin sacrificar la funcionalidad. En el interior, la calidad de los materiales y los ajustes son notables, transmitiendo una sensación de solidez y durabilidad. El salpicadero, con un diseño ergonómico, agrupa los mandos de forma intuitiva, facilitando su uso. A pesar de sus dimensiones compactas (3916 mm de largo, 1650 mm de ancho y 1447 mm de alto), el habitáculo ofrece espacio suficiente para cuatro ocupantes, y el maletero, con 270 litros, es adecuado para las necesidades urbanas.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Polo de 2005 incorporaba elementos que, si bien no eran vanguardistas, sí resultaban prácticos y funcionales. El motor de gasolina de 1.4 litros con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, fabricado en aluminio tanto en el bloque como en la culata, era una mecánica probada y eficiente. La transmisión manual de 5 velocidades ofrecía un manejo preciso. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y tambores traseros, una configuración estándar para la época. La dirección asistida hidráulica contribuía a una conducción cómoda y segura. Aunque carecía de sistemas avanzados de asistencia a la conducción, su equipamiento básico cumplía con las expectativas de un coche de su segmento y año.
Competencia
En el competitivo segmento de los utilitarios, el Volkswagen Polo de 2005 se enfrentaba a duros rivales como el Ford Fiesta, el Opel Corsa, el Renault Clio y el Peugeot 206. Frente a ellos, el Polo destacaba por su calidad de construcción, su imagen de marca y su comportamiento dinámico equilibrado. Si bien algunos de sus competidores podían ofrecer diseños más atrevidos o motores más potentes, el Polo se posicionaba como una opción más conservadora pero con un valor residual generalmente superior y una reputación de fiabilidad que lo hacía muy atractivo para un público que buscaba un coche duradero y bien hecho.
Conclusión
El Volkswagen Polo 3p Highline 1.4 80 CV de 2005 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante en el mercado de segunda mano. Su combinación de un diseño atemporal, una calidad de construcción sólida y un motor fiable lo convierten en un compañero ideal para la ciudad y escapadas ocasionales. Aunque no es un coche que destaque por sus prestaciones deportivas, su equilibrio general y su facilidad de conducción lo hacen muy agradable en el día a día. Es un coche que transmite confianza y que, con un mantenimiento adecuado, puede ofrecer muchos años de servicio. Representa la esencia de Volkswagen: un coche bien pensado, bien construido y con un enfoque práctico.




