Volkswagen Polo 3p Highline 1.9 TDI 130 CV (2007-2008)

2005
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Volkswagen Polo - Vista 1
Volkswagen Polo - Vista 2
Volkswagen Polo - Vista 3
Volkswagen Polo - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Polo

Potencia

131CV

Par

310Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

137g/km

0-100 km/h

9.2s

Vel. Máx.

206km/h

Peso

1170kg

Precio

20,350

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

270 L

Depósito

45 L

Potencia

96 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima131 CV / 96 kW
Par máximo310 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Volkswagen Polo 3p Highline 1.9 TDI 130 CV (2007-2008)

Descripción general

El Volkswagen Polo 3p Highline 1.9 TDI 130 CV de 2005 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un referente en su segmento. Con su motor diésel de 131 CV, este Polo promete una experiencia de conducción dinámica y eficiente, ideal para quienes buscan un compacto con carácter y un toque deportivo. Su diseño de tres puertas le confiere una estética juvenil y ágil, perfecta para la ciudad y escapadas por carretera.

Experiencia de conducción

Al volante de este Polo, las sensaciones son de control y agilidad. El motor 1.9 TDI de 131 CV empuja con contundencia desde bajas revoluciones, ofreciendo una respuesta inmediata que invita a disfrutar de cada aceleración. La caja de cambios manual de seis velocidades permite exprimir al máximo el potencial del motor, mientras que la dirección hidráulica, aunque no es sensible a la velocidad, transmite una buena conexión con la carretera. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrece un equilibrio entre confort y firmeza, lo que se traduce en un comportamiento dinámico y seguro. Es un coche que se siente aplomado y predecible, transmitiendo confianza en cada curva.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Polo de 2005, en su versión de tres puertas, es atemporal y funcional. Sus líneas son limpias y sobrias, con una estética que ha envejecido con dignidad. La carrocería compacta, con una longitud de 3916 mm y una anchura de 1650 mm, lo hace ideal para moverse por entornos urbanos. Los detalles del acabado Highline, aunque no se especifican, suelen incluir elementos que realzan su atractivo, como llantas de aleación y acabados interiores de mayor calidad. El interior, aunque no es el más espacioso, está bien resuelto y ofrece una buena ergonomía, con un salpicadero funcional y materiales que, para la época, eran de buena calidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Volkswagen Polo de 2005 incorpora elementos que, para su tiempo, eran bastante avanzados. El motor 1.9 TDI de 131 CV destaca por su sistema de inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le permite ofrecer un rendimiento notable y un consumo combinado de 5.2 l/100km. La transmisión manual de seis velocidades es un acierto para optimizar el consumo y el rendimiento. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 288 mm en el eje delantero y discos de 232 mm en el trasero, garantizando una frenada eficaz. Aunque no se mencionan sistemas de asistencia a la conducción modernos, su equipamiento básico de seguridad es sólido.

Competencia

En su momento, el Volkswagen Polo 3p Highline 1.9 TDI 130 CV se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los compactos diésel. Sus principales rivales incluían modelos como el SEAT Ibiza FR 1.9 TDI, el Audi A3 1.9 TDI, el Ford Fiesta ST (aunque este era gasolina, competía en deportividad), y el Opel Corsa 1.7 CDTI. El Polo se distinguía por su equilibrio entre prestaciones, calidad de acabados y un consumo contenido, ofreciendo una alternativa más refinada y potente que muchos de sus competidores directos.

Conclusión

El Volkswagen Polo 3p Highline 1.9 TDI 130 CV de 2005 es un coche que, incluso hoy, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un compacto con un motor diésel potente y eficiente. Su diseño atemporal, sus buenas prestaciones y su consumo ajustado lo convierten en un vehículo versátil, capaz de ofrecer una experiencia de conducción gratificante tanto en ciudad como en carretera. Es un coche que transmite solidez y fiabilidad, características inherentes a la marca Volkswagen. Si bien no cuenta con las últimas tecnologías, su esencia mecánica y su comportamiento dinámico lo hacen un clásico moderno que aún tiene mucho que ofrecer.