Especificaciones y análisis del Volkswagen Polo
Potencia
101CV
Par
126Nm
Consumo
6.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.4s
Vel. Máx.
188km/h
Peso
987kg
Precio
13,523€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
245 L
45 L
74 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Polo 5p Trendline 1.4 100 CV (1999-2002)
Descripción general
El Volkswagen Polo de 2000, en su versión de 5 puertas y acabado Trendline con motor 1.4 de 100 CV, representa la esencia de la ingeniería alemana en un formato compacto. Un vehículo que, a principios de milenio, prometía fiabilidad y un rendimiento ágil para el día a día, manteniendo la calidad que siempre ha caracterizado a la marca de Wolfsburgo. Es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de solidez y practicidad, ideal para quienes buscan un compañero de viaje discreto pero capaz.
Experiencia de conducción
Al volante de este Polo, la sensación es de control y estabilidad. Sus 100 CV, extraídos de un motor 1.4 de gasolina, ofrecen una respuesta vivaz, especialmente en entornos urbanos y en carretera, donde se desenvuelve con soltura. La dirección, de cremallera, transmite confianza, y la suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra las irregularidades del asfalto con un equilibrio notable. Es un coche que invita a la conducción tranquila, pero que no defrauda si se le exige un poco más, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.4 segundos y una velocidad máxima de 188 km/h. El cambio manual de 5 velocidades es preciso y agradable de usar, contribuyendo a una experiencia de conducción satisfactoria y sin sobresaltos.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Polo de 2000 es un reflejo de la sobriedad y funcionalidad alemana. Sus líneas son limpias y atemporales, sin estridencias, lo que le confiere una elegancia discreta que ha envejecido con dignidad. La carrocería de 5 puertas maximiza la practicidad, facilitando el acceso a las plazas traseras y al maletero de 245 litros. Las dimensiones compactas (3743 mm de largo, 1632 mm de ancho y 1418 mm de alto) lo hacen ideal para la ciudad, mientras que su estética general proyecta una imagen de coche bien construido y duradero. Los detalles son sencillos pero efectivos, con una parrilla frontal característica de Volkswagen y unos faros que, aunque no son los más modernos, cumplen su función con eficacia.
Tecnología y características
En el año 2000, la tecnología del Volkswagen Polo 1.4 100 CV se centraba en la eficiencia y la fiabilidad mecánica. Su motor de gasolina de 1390 cc, con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, utilizaba inyección indirecta y un bloque y culata de aluminio, lo que contribuía a un peso contenido de 987 kg. La transmisión manual de 5 velocidades era la norma en la época, ofreciendo un control directo sobre la potencia. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 256 mm delante y discos de 226 mm detrás, una configuración robusta para su segmento. Aunque carecía de las ayudas a la conducción modernas, su tecnología estaba orientada a ofrecer una experiencia de conducción segura y predecible, con una suspensión bien calibrada y una dirección precisa.
Competencia
En su momento, el Volkswagen Polo 1.4 100 CV se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de los utilitarios. Sus principales rivales incluían modelos como el Opel Corsa, el Ford Fiesta, el Renault Clio y el Peugeot 206. Frente a ellos, el Polo destacaba por su reputación de calidad de construcción, su comportamiento dinámico equilibrado y su imagen de marca sólida. Aunque algunos rivales podían ofrecer diseños más atrevidos o equipamientos más llamativos, el Polo se posicionaba como la opción más racional y duradera, un coche en el que se podía confiar para el día a día sin sorpresas desagradables.
Conclusión
El Volkswagen Polo 5p Trendline 1.4 100 CV de 2000 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un testimonio de la filosofía de Volkswagen: construir vehículos fiables, prácticos y con una calidad de rodadura superior. Es un coche que no busca impresionar con lujos innecesarios, sino que se enfoca en ofrecer una experiencia de conducción sólida y sin complicaciones. Su motor ágil, su diseño atemporal y su probada fiabilidad lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un clásico moderno, un coche que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones en la carretera. Es un compañero leal, un coche que te lleva a donde necesitas ir con una sensación de seguridad y confort que pocos de su época podían igualar.




