Especificaciones y análisis del Volkswagen Polo
Potencia
131CV
Par
310Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
137g/km
0-100 km/h
9.2s
Vel. Máx.
206km/h
Peso
-kg
Precio
20,860€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
270 L
45 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Polo 5p Highline 1.9 TDI 130 CV (2008)
Descripción general
El Volkswagen Polo de 2005, en su versión de 5 puertas Highline con el motor 1.9 TDI de 130 CV, se presenta como una opción compacta pero potente. Este modelo, con un precio de 20.860 €, ofrecía una combinación de eficiencia diésel y un rendimiento sorprendente para su segmento, destacando en un mercado donde la practicidad y la economía de combustible eran cada vez más valoradas. Su configuración de 5 puertas lo hacía versátil para el día a día, mientras que el acabado Highline prometía un nivel de equipamiento superior.
Experiencia de conducción
Conducir el Polo 1.9 TDI de 130 CV era una experiencia gratificante. El motor diésel, con sus 131 CV y un par motor de 310 Nm a solo 1900 rpm, ofrecía una respuesta contundente desde bajas revoluciones, lo que se traducía en una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.2 segundos y una velocidad máxima de 206 km/h. La caja de cambios manual de 6 velocidades permitía exprimir al máximo el potencial del motor, ofreciendo un control preciso y una sensación de conexión con la máquina. La suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, proporcionaban una dinámica de conducción equilibrada y segura, aunque con un toque de firmeza que se agradecía en carreteras reviradas. La dirección asistida hidráulicamente, aunque carecía de la sensibilidad de los sistemas eléctricos modernos, ofrecía una retroalimentación honesta de la carretera.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Polo de 2005 mantenía la sobriedad y la funcionalidad características de la marca. Sus líneas eran limpias y atemporales, con una estética que priorizaba la practicidad sobre la extravagancia. Las 5 puertas facilitaban el acceso al habitáculo, mientras que sus dimensiones compactas (3916 mm de largo, 1650 mm de ancho y 1447 mm de alto) lo hacían ideal para la ciudad. El interior, aunque no deslumbraba por su originalidad, destacaba por la calidad de sus materiales y la ergonomía de sus controles, creando un ambiente funcional y agradable. El maletero de 270 litros ofrecía una capacidad adecuada para el uso diario.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Polo de 2005 incorporaba soluciones probadas y eficientes. El motor 1.9 TDI era un referente en su época, con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, lo que garantizaba un rendimiento óptimo y un consumo combinado de 5.2 l/100km. La transmisión manual de 6 velocidades era un estándar en vehículos de su categoría, ofreciendo un buen equilibrio entre prestaciones y eficiencia. Aunque carecía de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción que hoy son comunes, su tecnología se centraba en la fiabilidad mecánica y en ofrecer una experiencia de conducción sólida y predecible. La dirección asistida hidráulica, aunque no tan moderna como las eléctricas, era robusta y eficaz.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos, el Volkswagen Polo 1.9 TDI de 130 CV se enfrentaba a duros rivales como el Ford Fiesta, el Opel Corsa o el Peugeot 206. Si bien estos ofrecían alternativas interesantes en términos de diseño y equipamiento, el Polo se distinguía por la solidez de su construcción, la reputación de su motor diésel y la calidad percibida de sus acabados. Su rendimiento superior y su eficiencia lo posicionaban como una opción atractiva para aquellos que buscaban un coche compacto con un toque extra de potencia y refinamiento.
Conclusión
El Volkswagen Polo 5p Highline 1.9 TDI de 130 CV de 2005 fue un coche que supo combinar la practicidad de un compacto con la potencia y eficiencia de un motor diésel de alto rendimiento. Su diseño atemporal, su interior bien construido y su dinámica de conducción equilibrada lo convirtieron en una opción muy valorada en su momento. Aunque los años han pasado y la tecnología ha avanzado, este Polo sigue siendo un testimonio de la ingeniería alemana, ofreciendo una experiencia de conducción satisfactoria y una fiabilidad que perdura en el tiempo. Es un coche que, a pesar de su edad, aún puede ofrecer muchas alegrías a sus propietarios.




