Especificaciones y análisis del Volkswagen Polo
Potencia
105CV
Par
230Nm
Consumo
4.2l/100
Emisiones
109g/km
0-100 km/h
10.4s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1240kg
Precio
15,595€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
280 L
45 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Polo 5p Advance 1.6 TDI 105 CV (2009-2010)
Descripción general
El Volkswagen Polo 5p Advance 1.6 TDI de 105 CV, lanzado en 2009, representa la quinta generación de este icónico utilitario. Con un diseño renovado y una clara apuesta por la eficiencia, este modelo se posicionó como una opción muy atractiva en su segmento, ofreciendo la calidad y el refinamiento esperados de la marca alemana en un formato compacto y versátil. Su motor diésel prometía un equilibrio entre prestaciones y un consumo contenido, ideal para el día a día y escapadas ocasionales.
Experiencia de conducción
Al volante, el Polo 1.6 TDI de 105 CV ofrecía una experiencia de conducción equilibrada y gratificante. La dirección, asistida hidráulicamente, transmitía una buena sensación de control, mientras que la suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtraba eficazmente las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad. El motor diésel, con sus 105 CV y 230 Nm de par, respondía con solvencia desde bajas revoluciones, permitiendo adelantamientos seguros y una conducción ágil tanto en ciudad como en carretera. La caja de cambios manual de 5 velocidades, precisa y suave, contribuía a una experiencia de manejo placentera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.4 segundos y una velocidad máxima de 190 km/h lo convertían en un coche capaz y divertido de conducir, sin ser excesivamente deportivo.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Polo de 2009 marcó una evolución significativa respecto a su predecesor. Adoptó líneas más afiladas y modernas, con una parrilla frontal que se integraba de forma más fluida con los faros, confiriéndole una imagen más madura y sofisticada. Las cinco puertas realzaban su practicidad, mientras que sus dimensiones compactas (3970 mm de largo, 1682 mm de ancho y 1462 mm de alto) lo hacían ideal para la vida urbana. El interior, aunque sobrio, destacaba por la calidad de sus materiales y un ensamblaje impecable, creando un ambiente acogedor y funcional. La ergonomía de los mandos y la disposición del salpicadero eran ejemplares, facilitando la interacción del conductor con el vehículo.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Polo 1.6 TDI de 2009 incorporaba soluciones que, si bien no eran revolucionarias, sí estaban a la altura de lo esperado en su segmento. El motor diésel de 1.6 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia mecánica. Aunque carecía de sistemas como el Stop&Start, su consumo combinado de 4.2 l/100km y unas emisiones de CO2 de 109 g/km eran muy competitivos para la época. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco en ambos ejes (256 mm delante y 230 mm detrás) y una dirección de cremallera con asistencia hidráulica que ofrecía una respuesta precisa. El equipamiento de serie incluía elementos esenciales para la comodidad y la seguridad, aunque las opciones de conectividad eran más limitadas en comparación con los estándares actuales.
Competencia
En el competitivo segmento de los utilitarios, el Volkswagen Polo 1.6 TDI de 105 CV se enfrentaba a duros rivales. Entre ellos destacaban el Ford Fiesta, con su dinámica de conducción más deportiva; el Renault Clio, que ofrecía un diseño más atrevido y un mayor confort de marcha; el Opel Corsa, con su robustez y buena habitabilidad; y el SEAT Ibiza, que compartía plataforma y mecánicas con el Polo, ofreciendo una alternativa más pasional. Cada uno de ellos presentaba sus propias fortalezas, pero el Polo se distinguía por su equilibrio general, su calidad percibida y su imagen de marca sólida.
Conclusión
El Volkswagen Polo 5p Advance 1.6 TDI de 105 CV de 2009 fue un coche que supo combinar a la perfección la tradición de calidad de Volkswagen con las demandas de un mercado en constante evolución. Su diseño elegante, su interior bien acabado, su motor diésel eficiente y su comportamiento dinámico equilibrado lo convirtieron en una opción muy recomendable para aquellos que buscaban un utilitario versátil, fiable y con un toque de distinción. Aunque no era el más barato de su categoría, su valor residual y la confianza que inspiraba la marca justificaban su precio, ofreciendo una experiencia de propiedad satisfactoria y duradera.




