Especificaciones y análisis del Volkswagen Polo
Potencia
105CV
Par
175Nm
Consumo
5.3l/100
Emisiones
124g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
-kg
Precio
17,450€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
280 L
45 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Polo 5p R-Line 1.2 TSI 105 CV (2012-2013)
Descripción general
El Volkswagen Polo 5p R-Line 1.2 TSI de 105 CV, fabricado entre 2012 y 2013, representa la perfecta fusión entre la practicidad de un compacto y el espíritu deportivo. Este modelo, con su motor de gasolina de 105 CV, prometía una experiencia de conducción ágil y eficiente, ideal para el día a día sin renunciar a un toque de emoción. Su configuración de 5 puertas lo hacía versátil para familias o para quienes buscaban comodidad en el acceso, mientras que el acabado R-Line le otorgaba una estética más dinámica y atractiva.
Experiencia de conducción
Al volante del Polo R-Line 1.2 TSI, las sensaciones eran de equilibrio y control. El motor 1.2 TSI, a pesar de su tamaño, entregaba 105 CV con una respuesta sorprendente, especialmente gracias a su turbo e inyección directa. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.7 segundos y una velocidad máxima de 190 km/h lo convertían en un coche divertido de conducir, tanto en ciudad como en carretera. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrecía un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del asfalto sin sacrificar la agilidad en curvas. La dirección electrohidráulica, precisa y con asistencia variable, contribuía a una experiencia de conducción conectada y segura. El cambio manual de 6 velocidades permitía exprimir al máximo el potencial del motor, ofreciendo una conducción más participativa y eficiente.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Polo 5p R-Line de 2009, con su actualización de 2012-2013, destacaba por su elegancia y deportividad. Las líneas limpias y sobrias, características de Volkswagen, se realzaban con los elementos distintivos del paquete R-Line. Los paragolpes específicos, las llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos 215/40 R17 y los detalles cromados le conferían una presencia más atlética y sofisticada. El interior mantenía la sobriedad y la calidad de los materiales típicos de la marca, con un salpicadero bien organizado y asientos cómodos que ofrecían un buen soporte lateral. A pesar de sus dimensiones compactas (3970 mm de largo), el habitáculo era sorprendentemente espacioso para cuatro ocupantes, y el maletero de 280 litros resultaba práctico para el uso diario.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Polo 1.2 TSI R-Line incorporaba soluciones que, para su época, eran bastante avanzadas. El motor 1.2 TSI con inyección directa, turbo e intercooler era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La dirección asistida electrohidráulica mejoraba la maniobrabilidad y la sensación de control. Aunque no contaba con las pantallas táctiles y sistemas de infoentretenimiento de los modelos actuales, ofrecía lo esencial para una conducción cómoda y segura. La instrumentación era clara y fácil de leer, y los controles estaban ubicados de forma intuitiva. La seguridad pasiva y activa también era un punto fuerte, con sistemas de frenado de disco ventilado en el eje delantero y disco en el trasero, garantizando una detención eficaz.
Competencia
En el segmento de los compactos deportivos, el Volkswagen Polo R-Line 1.2 TSI se enfrentaba a competidores de peso. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Ford Fiesta ST, el Renault Clio RS o el SEAT Ibiza FR. Cada uno ofrecía su propia interpretación de la deportividad en un formato compacto, con diferentes enfoques en cuanto a potencia, chasis y equipamiento. El Polo se distinguía por su equilibrio general, su calidad de construcción y su imagen más refinada, ofreciendo una alternativa más versátil y menos radical que algunos de sus competidores directos.
Conclusión
El Volkswagen Polo 5p R-Line 1.2 TSI de 105 CV fue un coche que supo combinar a la perfección la funcionalidad de un compacto con un toque de deportividad y distinción. Su motor eficiente y ágil, junto con un diseño atractivo y un interior bien acabado, lo convertían en una opción muy interesante para aquellos que buscaban un vehículo versátil, divertido de conducir y con la calidad intrínseca de Volkswagen. Un coche que, sin ser un deportivo puro, ofrecía sensaciones gratificantes y una experiencia de conducción muy completa para el día a día.




