Volkswagen Scirocco 2.0 TDI 140 CV DSG (2008-2010)

2008
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Volkswagen Scirocco - Vista 1
Volkswagen Scirocco - Vista 2
Volkswagen Scirocco - Vista 3
Volkswagen Scirocco - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Scirocco

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

5.5l/100

Emisiones

145g/km

0-100 km/h

9.3s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1395kg

Precio

29,070

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

292 L

Depósito

55 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero292 L

Análisis detallado del Volkswagen Scirocco 2.0 TDI 140 CV DSG (2008-2010)

Descripción general

El Volkswagen Scirocco 2.0 TDI de 140 CV con cambio DSG, lanzado en 2008, marcó el regreso de un nombre legendario de Volkswagen, pero esta vez con una propuesta mucho más moderna y deportiva. Este coupé de tres puertas no solo buscaba evocar la nostalgia del Scirocco original, sino que se posicionaba como una alternativa más emocional y estilizada dentro de la gama Volkswagen, ofreciendo una experiencia de conducción dinámica y un diseño que no dejaba indiferente a nadie. Con su motor diésel eficiente y la comodidad del cambio automático, prometía un equilibrio entre rendimiento y uso diario.

Experiencia de conducción

Al volante del Scirocco 2.0 TDI 140 CV DSG, la sensación es de control y agilidad. El motor diésel, aunque no es el más potente de la gama, entrega sus 140 CV y 320 Nm de par motor de forma contundente desde bajas revoluciones, gracias en parte al turbo de geometría variable y la inyección directa. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.3 segundos y una velocidad máxima de 205 km/h son cifras respetables que permiten una conducción ágil tanto en ciudad como en carretera. El cambio DSG de seis velocidades es una maravilla, ofreciendo transiciones rápidas y suaves que realzan la experiencia deportiva sin sacrificar el confort. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un excelente agarre y minimiza el balanceo de la carrocería, invitando a disfrutar de cada curva. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrece una buena retroalimentación, haciendo que el coche se sienta conectado a la carretera. A pesar de su enfoque deportivo, el Scirocco mantiene un buen nivel de confort para el día a día, aunque el sonido del motor diésel puede ser perceptible en aceleraciones fuertes.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Scirocco de 2008 es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y distintivos. Con una silueta baja y ancha, líneas fluidas y una marcada caída del techo hacia la zaga, irradia deportividad y dinamismo. El frontal, con sus faros afilados y la parrilla característica de Volkswagen, le confiere una mirada agresiva. La parte trasera, con sus hombros anchos y los pilotos horizontales, refuerza su imagen musculosa y atlética. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17 complementan perfectamente su estética deportiva. En el interior, el diseño es funcional y ergonómico, con un salpicadero orientado al conductor y materiales de buena calidad. Los asientos deportivos ofrecen un excelente soporte lateral, y aunque es un coupé de 3 puertas, las plazas traseras son sorprendentemente utilizables para dos adultos, aunque el acceso no sea el más cómodo. El maletero, con 292 litros, es suficiente para el uso diario, pero no es su punto fuerte. En definitiva, el Scirocco es un coche que entra por los ojos y que, a pesar de los años, sigue manteniendo una estética fresca y atractiva.

Tecnología y características

El Volkswagen Scirocco 2.0 TDI 140 CV DSG de 2008 incorporaba una tecnología sólida y probada de Volkswagen. El corazón de este modelo es su motor 2.0 TDI, un propulsor diésel de cuatro cilindros con 1968 cc, que utiliza inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler para optimizar la entrega de potencia y la eficiencia. Este motor, con 140 CV a 4200 rpm y un par motor de 320 Nm desde las 1750 rpm, ofrecía un rendimiento notable para su época, con un consumo combinado NEDC de 5.5 l/100km y emisiones de CO2 de 145 g/km. La transmisión DSG de 6 velocidades, con sus dos embragues multidisco bañados en aceite, era una de las tecnologías más avanzadas en cajas de cambio automáticas, proporcionando cambios de marcha ultrarrápidos y suaves, mejorando tanto el rendimiento como el confort. En cuanto al chasis, contaba con una suspensión delantera tipo McPherson y una trasera de paralelogramo deformable, ambas con estabilizadoras, lo que garantizaba un comportamiento dinámico y seguro. Los frenos de disco en las cuatro ruedas (ventilados delante) aseguraban una buena capacidad de detención. La dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad contribuía a una experiencia de conducción precisa y agradable. Aunque no contaba con las últimas ayudas a la conducción de hoy en día, su equipamiento tecnológico era completo para su segmento y año, ofreciendo un equilibrio entre deportividad y funcionalidad.

Competencia

En el mercado de los coupés compactos y deportivos de su época, el Volkswagen Scirocco 2.0 TDI 140 CV DSG se enfrentaba a competidores como el Audi TT, aunque este último se posicionaba en un escalón superior en cuanto a precio y exclusividad. Otros rivales directos podrían ser el Renault Mégane Coupé, el Peugeot RCZ (que llegó un poco más tarde) o incluso versiones más deportivas de compactos como el BMW Serie 1 Coupé. El Scirocco destacaba por su diseño distintivo, su equilibrio entre deportividad y confort, y la eficiencia de su motor diésel combinado con la excelente transmisión DSG, ofreciendo una propuesta muy atractiva para aquellos que buscaban un coche con carácter y un toque premium sin llegar a los precios de las marcas de lujo.

Conclusión

El Volkswagen Scirocco 2.0 TDI 140 CV DSG de 2008 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy interesante para quienes buscan un coupé con un diseño atemporal, un comportamiento dinámico y un motor diésel eficiente. Su estética rompedora, su interior bien rematado y la suavidad y rapidez de su cambio DSG lo convierten en un vehículo muy agradable de conducir, tanto en el día a día como en escapadas por carretera. Ofrece un equilibrio notable entre deportividad y practicidad, aunque las plazas traseras y el maletero son más limitados por su configuración coupé. Es un coche que transmite emoción y que, sin ser un deportivo radical, permite disfrutar de la conducción con un consumo contenido. Un verdadero icono moderno que supo reinterpretar su legado con éxito.