Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan
Potencia
110CV
Par
235Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
16.4s
Vel. Máx.
172km/h
Peso
1679kg
Precio
26,354€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
7 / 5 puertas
852 L
70 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Sharan Conceptline 110 TDI · 110 CV (2000)
Descripción general
El Volkswagen Sharan de 2001, en su versión Conceptline 110 TDI, se presenta como un monovolumen familiar robusto y funcional, diseñado para satisfacer las necesidades de espacio y confort de las familias. Con un precio de 26.354 €, este vehículo ofrecía una propuesta sólida en el segmento, destacando por su motor diésel de 110 CV y su capacidad para siete ocupantes. Su enfoque práctico y su origen en una marca de renombre como Volkswagen lo posicionaban como una opción fiable para el transporte familiar.
Experiencia de conducción
Al volante del Sharan Conceptline 110 TDI, la sensación predominante es de solidez y seguridad. El motor diésel de 1.9 litros y 110 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un par motor de 235 Nm a 1900 rpm que permite una conducción desahogada en la mayoría de situaciones, especialmente en carretera. La aceleración de 0 a 100 km/h en 16.4 segundos y una velocidad máxima de 172 km/h revelan un rendimiento adecuado para un vehículo de su tamaño y propósito. La suspensión tipo McPherson en el eje delantero y los frenos de disco ventilados delante y macizos detrás contribuyen a una experiencia de conducción estable y predecible, ideal para viajes largos con la familia. El consumo combinado de 6.4 l/100km es un punto a favor para la economía de uso.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Sharan de 2001 es eminentemente funcional y atemporal. Sus líneas son limpias y sobrias, sin grandes alardes estéticos, lo que le confiere una apariencia robusta y duradera. Con 4617 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1762 mm de alto, su silueta está claramente orientada a maximizar el espacio interior. Las cinco puertas facilitan el acceso a un habitáculo que puede albergar hasta siete asientos, ofreciendo una gran versatilidad. El maletero, con 852 litros de capacidad mínima, es generoso y permite transportar una gran cantidad de equipaje. Aunque no busca ser un icono de estilo, su diseño cumple a la perfección con su cometido de vehículo familiar práctico y espacioso.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Sharan Conceptline 110 TDI de 2001 se centra en la funcionalidad y la eficiencia. Su motor 1.9 TDI de inyección directa, turbo e intercooler, con 110 CV, era una de las mecánicas diésel más probadas y fiables de la época. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque sencilla, es robusta y eficaz. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco en ambos ejes y estabilizadoras delanteras y traseras, elementos que contribuyen a una conducción segura. Si bien no incorpora las últimas innovaciones de conectividad o asistencia a la conducción que vemos hoy en día, su tecnología está orientada a ofrecer un rendimiento mecánico sólido y una experiencia de usuario sin complicaciones.
Competencia
En el año 2001, el Volkswagen Sharan Conceptline 110 TDI competía en un segmento de monovolúmenes familiares muy disputado. Sus principales rivales incluían modelos como el Ford Galaxy (con el que compartía plataforma en algunas generaciones), el SEAT Alhambra (su hermano de grupo), el Renault Espace, el Chrysler Voyager y el Citroën C8. Frente a ellos, el Sharan destacaba por la reputación de fiabilidad y calidad de construcción de Volkswagen, su motor TDI eficiente y su diseño interior versátil y espacioso, aunque quizás menos atrevido que algunos de sus competidores franceses.
Conclusión
El Volkswagen Sharan Conceptline 110 TDI de 2001 es un monovolumen que cumple con creces su promesa de ser un vehículo familiar práctico, espacioso y fiable. Su diseño funcional, su motor diésel eficiente y su capacidad para siete ocupantes lo convierten en una opción muy interesante para aquellos que buscan un coche para el día a día y para viajes largos con la familia. Aunque no es el más rápido ni el más lujoso, su solidez y su enfoque en la funcionalidad lo hacen un compañero de viaje digno de confianza. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo valorado por su durabilidad y su capacidad para transportar a toda la familia con comodidad.




