Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan
Potencia
150CV
Par
220Nm
Consumo
10.4l/100
Emisiones
250g/km
0-100 km/h
12.1s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
1730kg
Precio
34,220€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
6 / 5 puertas
852 L
70 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Sharan Comfortline 1.8T 150 CV Turbo Tiptronic (2006)
Descripción general
El Volkswagen Sharan de 2004, en su versión Comfortline 1.8T de 150 CV con cambio Tiptronic, se presenta como un monovolumen familiar robusto y funcional. Con un precio de 34.220 €, este vehículo buscaba ofrecer una solución espaciosa y cómoda para las familias de la época, combinando la practicidad de sus 5 puertas y 6 asientos con un motor de gasolina turboalimentado que prometía un rendimiento adecuado para su tamaño. Su diseño, aunque sobrio, priorizaba la habitabilidad y la versatilidad, características esenciales en el segmento de los monovolúmenes.
Experiencia de conducción
Al volante del Sharan 1.8T, la sensación predominante es de solidez y confort. El motor de 150 CV, aunque no convierte al Sharan en un deportivo, ofrece una respuesta suficiente para mover con agilidad sus 1730 kg, especialmente gracias al turbo y al par de 220 Nm disponible desde bajas revoluciones. La transmisión automática Tiptronic de 5 velocidades contribuye a una conducción suave y relajada, ideal para viajes largos en familia. Sin embargo, su consumo combinado de 10.4 l/100km en ciclo NEDC puede resultar elevado para los estándares actuales, reflejando una época donde la eficiencia no era la prioridad absoluta. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, está configurada para absorber las irregularidades del camino, proporcionando un viaje confortable para todos los ocupantes. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una buena conexión con la carretera, y los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros garantizan una detención segura.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Sharan de 2004 es eminentemente práctico y funcional, con líneas que priorizan el espacio interior y la visibilidad. Sus dimensiones de 4634 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1762 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2835 mm, confirman su vocación familiar. La estética es sobria y atemporal, sin grandes alardes, pero con la calidad de construcción característica de Volkswagen. El interior, con capacidad para 6 ocupantes, destaca por su modularidad y un maletero generoso de 852 litros, lo que lo convierte en un compañero ideal para viajes y actividades que requieran gran capacidad de carga. Las 5 puertas facilitan el acceso a todas las plazas, y la altura del vehículo contribuye a una sensación de amplitud y facilidad de entrada y salida.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Sharan 1.8T de 2004 incorpora elementos que, para su época, eran considerados avanzados y que contribuían a la comodidad y seguridad. El motor 1.8T de 150 CV con inyección indirecta, turbo e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería de Volkswagen para ofrecer un buen equilibrio entre potencia y suavidad. La transmisión automática Tiptronic de 5 velocidades permitía al conductor elegir entre un modo completamente automático o un control manual secuencial. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco en las cuatro ruedas, siendo ventilados los delanteros, y estabilizadoras tanto en el eje delantero como en el trasero, lo que mejoraba la estabilidad en carretera. Aunque no se especifican sistemas de asistencia a la conducción modernos, su equipamiento estaba a la altura de lo esperado en un vehículo familiar de su segmento en aquel momento.
Competencia
En el mercado de monovolúmenes de 2004, el Volkswagen Sharan competía con modelos como el Ford Galaxy (con el que compartía plataforma en algunas generaciones), el SEAT Alhambra, el Renault Espace y el Chrysler Voyager. Frente a ellos, el Sharan ofrecía la reputación de fiabilidad y calidad de construcción de Volkswagen, un motor turbo de gasolina con buen rendimiento y la versatilidad de su interior. Si bien otros rivales podían destacar en aspectos como el diseño más atrevido o una mayor modularidad de asientos, el Sharan se posicionaba como una opción equilibrada y robusta para las familias que buscaban un vehículo práctico y duradero.
Conclusión
El Volkswagen Sharan Comfortline 1.8T de 2004 es un monovolumen que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un testimonio de la ingeniería alemana enfocada en la funcionalidad y la durabilidad. Su motor turbo de 150 CV y la transmisión Tiptronic ofrecen una experiencia de conducción confortable y capaz, ideal para el transporte familiar. Aunque su consumo puede ser un punto a considerar en la actualidad, su amplio interior, su generoso maletero y su diseño práctico lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un vehículo espacioso y fiable. Es un coche que, sin grandes pretensiones estéticas, cumple con creces su cometido de vehículo familiar, ofreciendo seguridad y comodidad en cada viaje.




