Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan
Potencia
116CV
Par
310Nm
Consumo
6.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
13.7s
Vel. Máx.
181km/h
Peso
1706kg
Precio
31,420€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
256 L
70 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Sharan Comfortline TDI 115 CV (2000-2005)
Descripción general
El Volkswagen Sharan de 2004, en su versión Comfortline TDI 115 CV, se presenta como un monovolumen familiar robusto y funcional. Con un precio de 31.420 €, este vehículo se posiciona como una opción práctica para quienes buscan espacio y versatilidad, sin grandes alardes estéticos pero con la fiabilidad que se espera de la marca alemana. Su motor diésel de 116 CV, asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades, promete un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, ideal para los viajes largos en familia.
Experiencia de conducción
Al volante del Sharan, la sensación predominante es de solidez y confort. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y de rueda tirada con elemento torsional en el trasero, absorbe bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un viaje suave. La dirección de cremallera, aunque no destaca por su deportividad, cumple su función con precisión. El motor TDI de 116 CV, con un par motor de 310 Nm a 1900 rpm, ofrece una respuesta contundente desde bajas revoluciones, lo que facilita los adelantamientos y la conducción con carga. La aceleración de 0 a 100 km/h en 13.7 segundos y una velocidad máxima de 181 km/h son cifras adecuadas para un vehículo de su categoría y propósito. El consumo combinado de 6.3 l/100km es un punto a favor para la economía familiar.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Sharan de 2004 es eminentemente funcional y sobrio, siguiendo la línea estética de la marca en aquella época. Sus líneas son limpias y rectangulares, priorizando el espacio interior y la habitabilidad. Con 4634 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1732 mm de alto, su presencia es imponente. Las cinco puertas facilitan el acceso a las cinco plazas, y el maletero, con 256 litros de capacidad mínima, es suficiente para el equipaje diario. Los neumáticos 215/55 R16, montados sobre llantas de 7x16, le otorgan una pisada firme y segura. El interior, aunque no es lujoso, está bien rematado y los materiales son duraderos, pensados para resistir el uso familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Sharan de 2004 incorpora lo esencial para la época. Su motor 1.9 TDI de 116 CV es un ejemplo de ingeniería diésel, con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le confiere un buen rendimiento y eficiencia. La caja de cambios manual de seis velocidades permite aprovechar al máximo el rango de revoluciones del motor. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 300 mm en el eje delantero y discos de 268 mm en el trasero, garantizando una frenada eficaz. Aunque no se especifican sistemas avanzados de asistencia a la conducción, su configuración mecánica y de chasis ofrece una base sólida para una conducción segura.
Competencia
En el segmento de los monovolúmenes, el Volkswagen Sharan de 2004 se enfrentaba a competidores como el Ford Galaxy, el SEAT Alhambra (con el que compartía plataforma), el Renault Espace y el Chrysler Voyager. Frente a ellos, el Sharan destacaba por su calidad de construcción, la fiabilidad de su mecánica diésel y su buen comportamiento en carretera. Si bien otros rivales podían ofrecer un diseño más atrevido o un equipamiento más lujoso, el Sharan se mantenía como una opción equilibrada y sensata para las familias que buscaban un vehículo espacioso y duradero.
Conclusión
El Volkswagen Sharan Comfortline TDI 115 CV de 2004 es un monovolumen que cumple con creces su cometido: transportar a la familia con comodidad y seguridad. Su diseño práctico, su motor diésel eficiente y su robustez general lo convierten en una opción muy interesante para aquellos que valoran la funcionalidad por encima de todo. Aunque no es el coche más emocionante de conducir, su fiabilidad y su capacidad para afrontar largos viajes lo hacen un compañero de aventuras familiar muy recomendable. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue siendo una opción válida en el mercado de segunda mano para quienes buscan un monovolumen espacioso y fiable.




