Volkswagen Sharan Comfortline 1.9 TDI 115 CV (2006)

2004
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Volkswagen Sharan - Vista 1
Volkswagen Sharan - Vista 2
Volkswagen Sharan - Vista 3
Volkswagen Sharan - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan

Potencia

116CV

Par

310Nm

Consumo

6.5l/100

Emisiones

176g/km

0-100 km/h

13.7s

Vel. Máx.

181km/h

Peso

1706kg

Precio

32,210

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

6 / 5 puertas

Maletero

852 L

Depósito

70 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo310 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero852 L

Análisis detallado del Volkswagen Sharan Comfortline 1.9 TDI 115 CV (2006)

Descripción general

El Volkswagen Sharan de 2004, en su versión Comfortline 1.9 TDI de 115 CV, se presenta como un monovolumen familiar robusto y funcional, diseñado para aquellos que buscan espacio y practicidad sin renunciar a la fiabilidad de la marca alemana. Con un precio de 32.210 €, este vehículo se posicionaba como una opción sólida en su segmento, ofreciendo un equilibrio entre confort y rendimiento para el día a día familiar.

Experiencia de conducción

Al volante del Sharan, la sensación es de solidez y control. Su motor diésel de 115 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega un par motor de 310 Nm a 1900 rpm que permite una conducción suave y eficiente, especialmente en viajes largos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 13.7 segundos y una velocidad máxima de 181 km/h no lo convierten en un deportivo, pero sí en un compañero de viaje capaz y seguro. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la sensación de aplomo. El consumo combinado de 6.5 l/100km es un punto a favor para la economía familiar.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Sharan de 2004 es eminentemente práctico y funcional, con líneas que priorizan el espacio interior y la visibilidad. Su carrocería de 5 puertas y sus dimensiones (4634 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1762 mm de alto) revelan su vocación familiar. Aunque no busca la extravagancia, su estética es atemporal y sobria, con una presencia que inspira confianza. El interior, con capacidad para 6 asientos y un maletero de 852 litros, está pensado para la vida en familia, ofreciendo versatilidad y comodidad para todos los ocupantes y su equipaje.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Sharan de 2004 incorpora soluciones probadas y eficientes. Su motor 1.9 TDI de 4 cilindros, con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, es un referente en fiabilidad y eficiencia dentro de los diésel de su época. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso y un aprovechamiento óptimo del motor. Aunque no cuenta con las últimas innovaciones en conectividad o asistencia a la conducción que vemos hoy, su tecnología se centra en la mecánica robusta y en la seguridad pasiva, con frenos de disco ventilados de 300 mm delante y de 268 mm detrás que garantizan una frenada eficaz. La dirección de cremallera ofrece una respuesta directa y predecible.

Competencia

En su momento, el Volkswagen Sharan competía en un segmento muy disputado con monovolúmenes como el Ford Galaxy (con el que compartía plataforma en algunas generaciones), el SEAT Alhambra, el Renault Espace o el Chrysler Voyager. Frente a ellos, el Sharan destacaba por la calidad de sus acabados, la fiabilidad de su mecánica diésel y la solidez de su construcción, ofreciendo una alternativa más conservadora pero muy valorada por su durabilidad y su buen valor de reventa.

Conclusión

El Volkswagen Sharan Comfortline 1.9 TDI de 115 CV de 2004 es un monovolumen que cumple con creces su propósito: ser un vehículo familiar espacioso, fiable y económico en su uso. Su diseño funcional, su motor diésel eficiente y su interior versátil lo convierten en una opción muy interesante para quienes buscan un coche práctico y duradero. Aunque no es el más emocionante de conducir, su confort y su capacidad para afrontar largos viajes con toda la familia lo hacen un compañero de vida inestimable. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una elección sensata para muchas familias.