Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan
Potencia
131CV
Par
310Nm
Consumo
6.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.8s
Vel. Máx.
188km/h
Peso
1706kg
Precio
35,480€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
256 L
70 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Sharan Highline TDI 130 CV (2003-2005)
Descripción general
El Volkswagen Sharan de 2004, en su versión Highline TDI de 130 CV, se presenta como un monovolumen familiar robusto y funcional. Con un motor diésel de 1.9 litros y 131 CV, este vehículo está diseñado para ofrecer un equilibrio entre rendimiento y eficiencia, ideal para viajes largos y el transporte de la familia. Su configuración de 5 puertas y 5 asientos, con la posibilidad de ampliar a 7, lo convierte en una opción versátil para quienes buscan espacio y comodidad.
Experiencia de conducción
Al volante del Sharan, la sensación es de solidez y control. El motor TDI de 130 CV, con su generoso par de 310 Nm a 1900 rpm, ofrece una respuesta contundente desde bajas revoluciones, facilitando los adelantamientos y la conducción en carretera. Aunque su aceleración de 0 a 100 km/h en 12.8 segundos no es fulgurante, es suficiente para un vehículo de su tamaño y propósito. La suspensión, tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, proporciona un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la sensación de seguridad. La dirección de cremallera, aunque no es la más directa, cumple su función en un coche familiar. El consumo combinado de 6.2 l/100km es un punto fuerte, prometiendo una buena autonomía gracias a su depósito de 70 litros.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Sharan de 2004 es eminentemente práctico y funcional, con líneas que reflejan la sobriedad y robustez características de la marca. Sus dimensiones, con 4634 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1732 mm de alto, le otorgan una presencia imponente en la carretera. La estética exterior, aunque no busca la extravagancia, se mantiene atemporal y orientada a la utilidad. En el interior, la disposición de los elementos es lógica y ergonómica, con materiales que, sin ser lujosos, transmiten durabilidad. El maletero, con 256 litros en configuración de 5 asientos, es adecuado para el equipaje familiar, y su versatilidad permite ampliarlo al abatir los asientos.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Sharan de 2004 incorpora soluciones probadas y eficientes. El motor 1.9 TDI es un referente en fiabilidad y rendimiento, con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, lo que garantiza una combustión eficiente y una buena entrega de potencia. La transmisión manual de 6 velocidades permite aprovechar al máximo las capacidades del motor y optimizar el consumo. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 300 mm delante y discos de 268 mm detrás, asegurando una frenada eficaz. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de modelos actuales, su equipamiento es el esperado para un vehículo de su época y segmento.
Competencia
En el segmento de los monovolúmenes familiares, el Volkswagen Sharan de 2004 compitió con modelos como el Ford Galaxy y el SEAT Alhambra, con los que compartía plataforma y muchos componentes, ofreciendo una propuesta similar en cuanto a espacio y versatilidad. Otros rivales incluían el Renault Espace y el Chrysler Voyager, cada uno con sus propias fortalezas en diseño, equipamiento y confort. El Sharan se diferenciaba por la reputación de fiabilidad y calidad de construcción de Volkswagen, así como por la eficiencia de su motor TDI.
Conclusión
El Volkswagen Sharan Highline TDI 130 CV de 2004 es un monovolumen que cumple con creces su propósito familiar. Ofrece un espacio interior generoso, un motor diésel potente y eficiente, y una conducción segura y confortable. Su diseño práctico y su construcción robusta lo convierten en una opción duradera para aquellos que buscan un vehículo versátil para el día a día y los viajes largos. Aunque no es el coche más emocionante de conducir, su fiabilidad y funcionalidad lo hacen una elección sensata para las familias.




