Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan
Potencia
140CV
Par
310Nm
Consumo
6.6l/100
Emisiones
187g/km
0-100 km/h
12.2s
Vel. Máx.
192km/h
Peso
1722kg
Precio
33,450€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
6 / 5 puertas
852 L
70 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Sharan Comfortline 2.0 TDI 140 CV (2006)
Descripción general
El Volkswagen Sharan de 2004, en su versión Comfortline 2.0 TDI de 140 CV, se presenta como un monovolumen familiar robusto y funcional, diseñado para aquellos que buscan espacio y comodidad sin renunciar a la fiabilidad de la marca alemana. Con un motor diésel de inyección directa y turbo, este vehículo promete un rendimiento adecuado para viajes largos y el día a día familiar, manteniendo un consumo contenido para su tamaño y prestaciones.
Experiencia de conducción
Al volante del Sharan, la sensación es de solidez y control. El motor 2.0 TDI de 140 CV ofrece una respuesta contundente desde bajas revoluciones, gracias a su par motor de 310 Nm, lo que facilita los adelantamientos y la conducción con carga. La caja de cambios manual de 6 velocidades permite un manejo preciso y eficiente. A pesar de su tamaño, la dirección es comunicativa y la suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, absorbe bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje confortable para todos los ocupantes. La velocidad máxima de 192 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 12.2 segundos demuestran que, aunque no es un deportivo, tiene la capacidad de moverse con agilidad en carretera.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Sharan de 2004 es eminentemente práctico y atemporal. Sus líneas son limpias y funcionales, priorizando el espacio interior y la visibilidad. La carrocería de 5 puertas y sus generosas dimensiones (4634 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1762 mm de alto) anuncian un habitáculo espacioso. El interior, con capacidad para 6 asientos, está diseñado para la vida familiar, con materiales duraderos y un salpicadero ergonómico. Aunque no busca la extravagancia, su estética transmite una sensación de calidad y durabilidad, características intrínsecas de Volkswagen.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Sharan de 2004 incorpora soluciones probadas y eficientes. Su motor 2.0 TDI de 140 CV con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de ingeniería diésel de la época, ofreciendo un buen equilibrio entre potencia y consumo. La transmisión manual de 6 velocidades contribuye a la eficiencia. En cuanto a seguridad y confort, cuenta con frenos de disco ventilados de 313 mm delante y discos de 294 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. La dirección de cremallera proporciona una buena respuesta, y la presencia de barras estabilizadoras en ambos ejes mejora la estabilidad en curva. Aunque no dispone de las últimas innovaciones de conectividad actuales, su tecnología se centra en la funcionalidad y la seguridad activa y pasiva.
Competencia
En el segmento de los monovolúmenes, el Volkswagen Sharan de 2004 se enfrentaba a competidores como el Ford Galaxy (con el que compartía plataforma en algunas generaciones), el SEAT Alhambra, el Renault Espace y el Chrysler Voyager. Frente a ellos, el Sharan destacaba por su calidad de construcción, la eficiencia de sus motores TDI y la reputación de fiabilidad de Volkswagen. Su diseño sobrio y funcional, junto con un interior versátil, lo convertían en una opción muy atractiva para familias que buscaban un vehículo espacioso y duradero.
Conclusión
El Volkswagen Sharan Comfortline 2.0 TDI de 140 CV de 2004 es un monovolumen que cumple con creces su propósito: ofrecer un transporte familiar espacioso, seguro y fiable. Su motor diésel es potente y eficiente, su diseño es práctico y su interior, aunque no lujoso, es funcional y resistente. Es una elección inteligente para quienes valoran la durabilidad y la capacidad de carga por encima de las últimas tendencias estéticas o tecnológicas. Un compañero de viaje incansable para la familia.




