Volkswagen Sharan Trendline 2.0 TDI 140 CV (2008)

2004
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Volkswagen Sharan - Vista 1
Volkswagen Sharan - Vista 2
Volkswagen Sharan - Vista 3
Volkswagen Sharan - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan

Potencia

140CV

Par

310Nm

Consumo

6.6l/100

Emisiones

175g/km

0-100 km/h

12.2s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1797kg

Precio

32,270

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

6 / 5 puertas

Maletero

852 L

Depósito

70 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo310 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero852 L

Análisis detallado del Volkswagen Sharan Trendline 2.0 TDI 140 CV (2008)

Descripción general

El Volkswagen Sharan de 2004, en su versión Trendline 2.0 TDI de 140 CV, se presenta como un monovolumen familiar robusto y funcional, diseñado para aquellos que buscan espacio y practicidad sin renunciar a la fiabilidad de la marca alemana. Con un precio de 32.270 euros en su lanzamiento, este vehículo se posicionaba como una opción sólida para las familias numerosas o aquellos que necesitaban un gran volumen de carga.

Experiencia de conducción

Al volante del Sharan, la sensación es de solidez y control. Su motor diésel de 140 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece un empuje constante y suficiente para mover con agilidad sus casi 1.800 kg. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.2 segundos no es fulgurante, pero cumple con creces para el uso diario y los viajes largos. La dirección es precisa y la suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, absorbe bien las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha notable. El consumo combinado de 6.6 l/100km es un punto a favor, haciendo de este Sharan un compañero de viaje económico.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Sharan de 2004 es eminentemente práctico y atemporal. Sus líneas son limpias y funcionales, priorizando el espacio interior y la visibilidad. Con 4.634 mm de largo, 1.810 mm de ancho y 1.762 mm de alto, su presencia es imponente. Las cinco puertas facilitan el acceso a un habitáculo que puede albergar hasta seis ocupantes, con un maletero de 852 litros que se convierte en un aliado indispensable para las familias. Aunque no busca la extravagancia, su estética sobria y bien proporcionada le confiere una elegancia discreta que ha resistido bien el paso del tiempo.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Sharan de 2004 incorpora soluciones prácticas y fiables. Su motor 2.0 TDI de 140 CV con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería diésel de Volkswagen de la época, ofreciendo un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso sobre la entrega de potencia. Aunque carece de las últimas innovaciones en conectividad o asistencia a la conducción que vemos hoy, su tecnología se centra en la durabilidad y la funcionalidad, con frenos de disco ventilados delante y discos detrás para una frenada segura.

Competencia

En su segmento, el Volkswagen Sharan competía con monovolúmenes de gran tamaño como el Ford Galaxy, el SEAT Alhambra (con el que compartía plataforma), el Renault Espace o el Chrysler Voyager. Frente a ellos, el Sharan destacaba por su calidad de construcción, la fiabilidad de su mecánica diésel y un valor residual generalmente superior, aunque algunos rivales podían ofrecer un diseño más atrevido o un equipamiento de serie más generoso en ciertas versiones.

Conclusión

El Volkswagen Sharan 2.0 TDI de 140 CV de 2004 es un monovolumen que cumple con creces su propósito: ofrecer un transporte familiar espacioso, seguro y económico. Su diseño funcional, su motor diésel eficiente y su probada fiabilidad lo convierten en una opción muy interesante para aquellos que buscan un vehículo práctico y duradero. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una elección sensata para quienes valoran la funcionalidad y la calidad de construcción por encima de las últimas tendencias.