Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan
Potencia
204CV
Par
265Nm
Consumo
10.5l/100
Emisiones
252g/km
0-100 km/h
9.9s
Vel. Máx.
217km/h
Peso
1818kg
Precio
37,700€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
6 / 5 puertas
852 L
70 L
150 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Sharan Highline 2.8 V6 204 CV (2006-2008)
Descripción general
El Volkswagen Sharan de 2004, en su versión Highline 2.8 V6 de 204 CV, se presenta como un monovolumen familiar que combina la practicidad de un vehículo espacioso con la potencia de un motor de seis cilindros. Diseñado para aquellos que buscan confort y rendimiento en sus viajes, este Sharan ofrece una experiencia de conducción robusta y un interior versátil, ideal para familias numerosas o para quienes necesitan un gran espacio de carga. Su estética, aunque funcional, no renuncia a la elegancia característica de Volkswagen, convirtiéndolo en una opción atractiva dentro de su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del Sharan 2.8 V6, la sensación predominante es de solidez y control. El motor de 204 CV, con su disposición V6, entrega una potencia suave pero contundente, permitiendo aceleraciones respetables para un vehículo de su tamaño (0 a 100 km/h en 9.9 segundos) y una velocidad máxima de 217 km/h. La caja de cambios manual de 6 velocidades se acopla perfectamente a la entrega de par de 265 Nm, ofreciendo una experiencia de conducción gratificante. A pesar de su peso de 1818 kg, la suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con las barras estabilizadoras, proporcionan una estabilidad notable y un confort de marcha que absorbe bien las irregularidades del camino. La dirección de cremallera, aunque no es la más directa, ofrece la precisión necesaria para un monovolumen. El consumo combinado de 10.5 l/100km es un reflejo de su motorización potente, pero esperable para un vehículo de estas características y época.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Sharan de 2004 es eminentemente funcional y atemporal. Sus líneas son limpias y robustas, con una silueta que maximiza el espacio interior sin sacrificar la estética. La parte frontal presenta la parrilla característica de Volkswagen de la época, flanqueada por faros de buen tamaño que aseguran una excelente iluminación. La vista lateral revela unas amplias superficies acristaladas que contribuyen a la luminosidad del habitáculo. En la parte trasera, los pilotos están integrados de forma armoniosa, y el portón ofrece un acceso generoso al maletero. Con unas dimensiones de 4634 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1762 mm de alto, el Sharan proyecta una imagen de vehículo capaz y espacioso. El interior, con capacidad para 6 asientos y un maletero de 852 litros, está diseñado para la comodidad y la versatilidad, con materiales que, aunque no lujosos, son duraderos y de buena calidad, típicos de la marca alemana.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volkswagen Sharan de 2004 incorpora soluciones prácticas y fiables para su época. El motor 2.8 V6 de 204 CV, con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, es un propulsor probado y eficiente. La transmisión manual de 6 velocidades ofrece un control preciso sobre la potencia. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados de 313 mm en el eje delantero y discos de 294 mm en el trasero, garantizando una capacidad de frenado adecuada para su peso y prestaciones. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de los vehículos modernos, su equipamiento se centra en la funcionalidad y la durabilidad. La suspensión, con un esquema McPherson delante y eje torsional detrás, está diseñada para ofrecer un equilibrio entre confort y estabilidad. Los neumáticos 215/55 R16 contribuyen a un buen agarre y una conducción segura.
Competencia
En el competitivo segmento de los monovolúmenes de la época, el Volkswagen Sharan Highline 2.8 V6 se enfrentaba a rivales como el Ford Galaxy (con el que compartía plataforma en algunas generaciones), el SEAT Alhambra (su hermano de grupo), el Renault Espace y el Chrysler Voyager. Frente a ellos, el Sharan destacaba por la calidad de sus acabados, la solidez de su construcción y la potencia de su motor V6, que le otorgaba un plus de rendimiento. Mientras que algunos rivales podían ofrecer mayor modularidad o un diseño más atrevido, el Sharan se posicionaba como una opción más conservadora pero con una reputación de fiabilidad y durabilidad, respaldada por la ingeniería alemana. Su motorización V6 era un diferenciador clave para aquellos que buscaban un monovolumen con prestaciones superiores.
Conclusión
El Volkswagen Sharan Highline 2.8 V6 de 2004 es un monovolumen que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran el espacio, la comodidad y un motor potente. Su diseño funcional y su construcción robusta lo convierten en un vehículo duradero, capaz de afrontar largos viajes con toda la familia. Aunque su consumo de combustible es elevado para los estándares actuales, la experiencia de conducción que ofrece su motor V6 es gratificante. Es un coche que cumple con creces su propósito de transporte familiar, ofreciendo un equilibrio entre practicidad y un toque de distinción gracias a su motorización. Un clásico familiar que aún tiene mucho que ofrecer.




