Especificaciones y análisis del Volkswagen Sharan
Potencia
150CV
Par
340Nm
Consumo
6.9l/100
Emisiones
180g/km
0-100 km/h
10.3s
Vel. Máx.
198km/h
Peso
1805kg
Precio
47,890€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
7 / 5 puertas
711 L
70 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Sharan Advance 2.0 TDI 110 kW (150 CV) BMT DSG 7 plazas · 150 CV (2018-2020)
Descripción general
El Volkswagen Sharan de 2015, en su versión Advance 2.0 TDI de 150 CV con cambio DSG y 7 plazas, se presenta como un monovolumen familiar por excelencia. Con una estética sobria y funcional, este vehículo está diseñado para ofrecer un espacio interior generoso y una comodidad destacada en viajes largos, convirtiéndose en un aliado perfecto para familias numerosas o aquellos que necesitan gran capacidad de carga. Su motor diésel, combinado con la transmisión automática, promete una conducción eficiente y relajada, ideal para el día a día y las escapadas de fin de semana.
Experiencia de conducción
Al volante del Sharan, la sensación predominante es de solidez y aplomo. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un confort de marcha notable. El motor 2.0 TDI de 150 CV, aunque no es un derroche de potencia, mueve con solvencia el conjunto, especialmente gracias al buen hacer del cambio DSG de 6 velocidades, que realiza transiciones suaves y rápidas. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrece una buena precisión y facilita las maniobras en ciudad. En carretera, el Sharan se muestra estable y predecible, transmitiendo confianza al conductor. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.3 segundos es adecuada para su segmento, y la velocidad máxima de 198 km/h permite mantener cruceros a buen ritmo. El consumo combinado de 6.9 l/100km (WLTP) es razonable para un vehículo de sus características, lo que se traduce en una buena autonomía gracias a su depósito de 70 litros.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Sharan de 2015 es eminentemente práctico y funcional, siguiendo la línea estética de la marca. Sus líneas son limpias y discretas, sin grandes alardes, pero con una elegancia atemporal que le permite envejecer bien. Las puertas correderas traseras son un elemento clave que facilita enormemente el acceso a las plazas traseras, especialmente en espacios reducidos. En el interior, la disposición de los elementos es lógica y ergonómica, con materiales de buena calidad y ajustes precisos. La versatilidad es uno de sus puntos fuertes, con 7 plazas reales y un maletero de 711 litros que puede ampliarse abatiendo los asientos, ofreciendo una capacidad de carga excepcional. La visibilidad es buena en todas direcciones, lo que contribuye a una conducción más segura y relajada.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Sharan de 2015 incorpora elementos que, si bien no son vanguardistas para los estándares actuales, eran competitivos en su momento. El motor 2.0 TDI de 150 CV cuenta con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que optimiza su rendimiento y eficiencia. La transmisión DSG de doble embrague es una de las joyas de la corona de Volkswagen, ofreciendo una experiencia de conducción superior. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección asistida eléctrica que mejora la maniobrabilidad. Aunque no se especifican sistemas avanzados de asistencia a la conducción, es de esperar que incluya los elementos básicos de seguridad activa y pasiva de la época. El sistema Start/Stop contribuye a reducir el consumo y las emisiones en entornos urbanos.
Competencia
El Volkswagen Sharan compite en un segmento muy disputado de monovolúmenes grandes. Sus principales rivales incluyen modelos como el SEAT Alhambra (con el que comparte plataforma y muchos componentes), el Ford Galaxy, el Renault Espace y el SsangYong Rodius. Frente a ellos, el Sharan destaca por su calidad de construcción, la eficiencia de su motor diésel y la suavidad de su transmisión DSG. Si bien otros pueden ofrecer un diseño más atrevido o un equipamiento tecnológico más puntero en algunas versiones, el Sharan se posiciona como una opción equilibrada y fiable, con un valor residual generalmente bueno.
Conclusión
El Volkswagen Sharan Advance 2.0 TDI de 150 CV DSG de 2015 es un monovolumen que cumple con creces su propósito: ofrecer un transporte familiar cómodo, seguro y espacioso. Su diseño funcional, la calidad de sus acabados y la eficiencia de su conjunto motor-cambio lo convierten en una opción muy recomendable para aquellos que buscan un vehículo práctico y fiable para el día a día y los viajes largos. Aunque su precio de 47.890 € (en su momento) lo situaba en la parte alta del segmento, la inversión se justifica por la calidad y durabilidad que ofrece la marca Volkswagen. Es un coche que, sin grandes estridencias, se gana la confianza de sus usuarios por su solvencia y versatilidad.




