Volkswagen Tiguan R-Line DSG 2.0 TSI 200 CV 4Motion (2010)

2008
Gasolina
AWD
Automático 7v
Volkswagen Tiguan - Vista 1
Volkswagen Tiguan - Vista 2
Volkswagen Tiguan - Vista 3
Volkswagen Tiguan - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Tiguan

Potencia

200CV

Par

280Nm

Consumo

8.6l/100

Emisiones

199g/km

0-100 km/h

7.4s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1684kg

Precio

39,540

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

395 L

Depósito

64 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero395 L

Análisis detallado del Volkswagen Tiguan R-Line DSG 2.0 TSI 200 CV 4Motion (2010)

Descripción general

El Volkswagen Tiguan R-Line DSG 2.0 TSI de 200 CV con tracción 4Motion, lanzado en 2010, se presenta como una opción robusta y deportiva dentro del segmento SUV compacto. Con un motor de gasolina potente y una transmisión automática de doble embrague, este modelo prometía una experiencia de conducción dinámica y versátil, ideal tanto para la ciudad como para escapadas fuera del asfalto. Su configuración R-Line le otorgaba un toque estético más agresivo y distintivo, diferenciándolo de las versiones más convencionales del Tiguan.

Experiencia de conducción

Al volante, el Tiguan R-Line de 200 CV ofrecía una respuesta enérgica gracias a su motor 2.0 TSI. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.4 segundos era notable para un SUV de su tamaño, proporcionando una sensación de agilidad y potencia. La transmisión DSG de 7 velocidades contribuía a una entrega de potencia suave y rápida, haciendo que los cambios de marcha fueran casi imperceptibles. La tracción 4Motion brindaba una excelente adherencia en diversas condiciones, transmitiendo seguridad y control. Aunque su consumo combinado de 8.6 l/100km no era el más bajo, era un compromiso razonable para el rendimiento que ofrecía. La suspensión, aunque firme por el acabado R-Line, mantenía un buen equilibrio entre confort y dinamismo, permitiendo disfrutar de la conducción sin sacrificar demasiado la comodidad de los ocupantes.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Tiguan R-Line de 2010 destacaba por su estética deportiva y robusta. Las líneas exteriores eran musculosas y bien definidas, con detalles específicos del paquete R-Line que realzaban su carácter. Las llantas de 19 pulgadas con neumáticos 255/40 R19 no solo mejoraban la estética, sino que también contribuían a una mayor estabilidad. En el interior, el diseño era funcional y ergonómico, con materiales de buena calidad y un ensamblaje sólido, típico de Volkswagen. Aunque no era un diseño revolucionario, su sobriedad y atención al detalle lo hacían atractivo y atemporal.

Tecnología y características

En cuanto a tecnología, el Tiguan R-Line de 2010 incorporaba elementos avanzados para su época. El motor 2.0 TSI con inyección directa, turbo e intercooler era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión DSG de doble embrague era una de las más sofisticadas del mercado, ofreciendo cambios rápidos y precisos. La tracción integral 4Motion garantizaba una distribución inteligente de la potencia entre las ruedas, mejorando la tracción y la seguridad. Aunque no disponía de las pantallas táctiles y sistemas de asistencia a la conducción que vemos hoy, su equipamiento tecnológico se centraba en mejorar la experiencia de conducción y la seguridad activa y pasiva.

Competencia

En el competitivo segmento de los SUV compactos, el Volkswagen Tiguan R-Line de 2010 se enfrentaba a rivales como el BMW X1, el Audi Q3 (que llegaría poco después), el Ford Kuga y el Toyota RAV4. Frente a ellos, el Tiguan R-Line se posicionaba como una opción que combinaba la calidad de construcción alemana, un motor potente y una estética deportiva, ofreciendo un equilibrio atractivo entre rendimiento, confort y versatilidad. Su precio de 39.540 euros lo situaba en la parte alta del segmento, pero justificado por su equipamiento y prestaciones.

Conclusión

El Volkswagen Tiguan R-Line DSG 2.0 TSI de 200 CV de 2010 fue un SUV compacto que supo combinar potencia, deportividad y la reconocida calidad de Volkswagen. Su motor enérgico, la eficiente transmisión DSG y la tracción 4Motion lo convertían en un vehículo versátil y agradable de conducir. Aunque su consumo no era el más bajo y su precio era elevado, ofrecía una experiencia de conducción gratificante y un diseño atractivo. Es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un SUV con carácter y buenas prestaciones.