Volkswagen Touran Highline 2.0 FSI 150 CV (2004-2006)

2003
Gasolina
FWD
Manual 6v
Volkswagen Touran - Vista 1
Volkswagen Touran - Vista 2
Volkswagen Touran - Vista 3
Volkswagen Touran - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volkswagen Touran

Potencia

150CV

Par

200Nm

Consumo

7.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.4s

Vel. Máx.

204km/h

Peso

1509kg

Precio

28,000

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

695 L

Depósito

60 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero695 L

Análisis detallado del Volkswagen Touran Highline 2.0 FSI 150 CV (2004-2006)

Descripción general

El Volkswagen Touran de 2003, en su versión Highline 2.0 FSI de 150 CV, se presenta como una opción familiar robusta y versátil. Este monovolumen, con su motor de gasolina de inyección directa, prometía un equilibrio entre rendimiento y funcionalidad, ideal para quienes buscaban espacio y la calidad característica de Volkswagen en un paquete compacto y manejable para la época.

Experiencia de conducción

Al volante, el Touran 2.0 FSI de 150 CV ofrecía una experiencia de conducción predecible y segura. Su motor, aunque no destacaba por una aceleración fulgurante (10.4 segundos de 0 a 100 km/h), entregaba la potencia de manera lineal y suficiente para el día a día y viajes familiares. La velocidad máxima de 204 km/h era respetable. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporcionaba un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar el control. La dirección de cremallera con asistencia sensible a la velocidad contribuía a una sensación de manejo precisa y cómoda, especialmente en ciudad. El consumo combinado de 7.9 l/100km era razonable para un vehículo de su tamaño y potencia en aquel entonces, aunque en uso urbano podía elevarse a 10.9 l/100km.

Diseño y estética

El diseño del Volkswagen Touran de 2003 era eminentemente funcional y sobrio, siguiendo la línea estética de la marca. Sus líneas limpias y proporciones equilibradas le otorgaban una presencia discreta pero sólida. Con 4391 mm de largo, 1794 mm de ancho y 1635 mm de alto, ofrecía un habitáculo espacioso y una gran capacidad de maletero de 695 litros, un punto fuerte para las familias. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16 complementaban su aspecto sin estridencias, enfocándose en la practicidad y la durabilidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Touran 2.0 FSI de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 2.0 FSI (Fuel Stratified Injection) de 150 CV destacaba por su inyección directa de gasolina y admisión variable, tecnologías que buscaban optimizar la eficiencia y el rendimiento. Contaba con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, con un bloque y culata de aluminio, lo que contribuía a un menor peso. La transmisión manual de 6 velocidades permitía un control preciso sobre la entrega de potencia. En cuanto a la seguridad y el confort, aunque los detalles específicos no se mencionan, es de esperar que incluyera los sistemas de seguridad activa y pasiva estándar de Volkswagen para la época, como ABS y múltiples airbags, y elementos de confort como aire acondicionado y elevalunas eléctricos, propios de un acabado Highline.

Competencia

En el competitivo segmento de los monovolúmenes compactos, el Volkswagen Touran de 2003 se enfrentaba a duros rivales como el Opel Zafira, el Renault Scénic y el Citroën Xsara Picasso. Cada uno ofrecía sus propias ventajas en términos de modularidad, diseño o precio, pero el Touran se distinguía por la reconocida calidad de construcción de Volkswagen, su comportamiento dinámico equilibrado y una imagen de solidez y fiabilidad que atraía a muchos compradores familiares.

Conclusión

El Volkswagen Touran Highline 2.0 FSI de 150 CV de 2003 fue un monovolumen que cumplió con creces su propósito: ofrecer un vehículo familiar espacioso, práctico y con la calidad de construcción esperada de Volkswagen. Aunque su diseño era conservador y sus prestaciones no eran las más deportivas, su fiabilidad, versatilidad y confort lo convirtieron en una opción muy valorada para las familias que buscaban un compañero de viaje seguro y eficiente. Un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un testimonio de la ingeniería alemana enfocada en la funcionalidad.