Especificaciones y análisis del Volkswagen Touran
Potencia
105CV
Par
250Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
162g/km
0-100 km/h
13.2s
Vel. Máx.
177km/h
Peso
1538kg
Precio
26,480€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
695 L
60 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volkswagen Touran Traveller 1.9 TDI 105 CV DSG (2006)
Descripción general
El Volkswagen Touran Traveller 1.9 TDI 105 CV DSG de 2003 se presenta como una opción familiar robusta y funcional, ideal para quienes buscan un vehículo espacioso y eficiente. Con su motor diésel y la comodidad de la transmisión DSG, este Touran prometía viajes placenteros y un consumo contenido, convirtiéndose en un compañero fiable para el día a día y las aventuras familiares.
Experiencia de conducción
Al volante, el Touran Traveller ofrecía una sensación de solidez y control. El motor 1.9 TDI de 105 CV, aunque no era un derroche de potencia, entregaba un par motor suficiente para mover el conjunto con soltura, especialmente en recuperaciones. La transmisión DSG de 6 velocidades, una joya tecnológica para la época, proporcionaba cambios de marcha suaves y rápidos, mejorando la experiencia de conducción y la eficiencia. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtraba bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un confort de marcha notable, aunque sin pretensiones deportivas. La dirección, de cremallera y sensible a la velocidad, transmitía confianza y precisión, haciendo que maniobrar en ciudad o en carretera fuera una tarea sencilla. En general, la sensación era de un coche bien construido, predecible y seguro, diseñado para hacer la vida más fácil a sus ocupantes.
Diseño y estética
El diseño del Volkswagen Touran Traveller de 2003 era eminentemente práctico y funcional, con líneas limpias y una estética sobria que reflejaba la filosofía de la marca. Su carrocería monovolumen de 5 puertas y 5 plazas priorizaba el espacio interior y la versatilidad. Las dimensiones compactas para su segmento (4391 mm de largo, 1794 mm de ancho y 1635 mm de alto) lo hacían manejable en entornos urbanos, mientras que su generosa distancia entre ejes de 2677 mm contribuía a un habitáculo espacioso. El maletero, con 695 litros, era uno de sus puntos fuertes, ofreciendo una capacidad excepcional para el equipaje familiar. Aunque no destacaba por un diseño vanguardista, su apariencia atemporal y su enfoque en la funcionalidad le otorgaban un atractivo duradero para el público familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Touran Traveller 1.9 TDI 105 CV DSG incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. El motor 1.9 TDI, con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento diésel. La transmisión DSG de doble embrague, una innovación que revolucionó el mercado, ofrecía la comodidad de un automático con la eficiencia de un manual. Aunque no se especifican detalles sobre sistemas de infoentretenimiento o asistencia a la conducción, es de esperar que contara con los elementos básicos de confort y seguridad de la época, como dirección asistida sensible a la velocidad, frenos de disco en ambos ejes (ventilados delante) y un chasis bien equilibrado con suspensiones independientes. La construcción del motor, con bloque de hierro y culata de aluminio, hablaba de una ingeniería robusta y duradera.
Competencia
En el competitivo segmento de los monovolúmenes compactos, el Volkswagen Touran Traveller se enfrentaba a duros rivales como el Opel Zafira, el Renault Scénic y el Ford C-MAX. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Touran destacaba por la calidad de sus acabados, la eficiencia de su motor TDI y la avanzada tecnología de su transmisión DSG, elementos que lo posicionaban como una opción premium dentro de su categoría. Su robustez y la reputación de fiabilidad de Volkswagen también eran puntos a su favor frente a la competencia.
Conclusión
El Volkswagen Touran Traveller 1.9 TDI 105 CV DSG de 2003 fue un monovolumen que supo combinar a la perfección la funcionalidad, la eficiencia y la calidad de construcción. Su motor diésel, unido a la innovadora caja de cambios DSG, ofrecía un equilibrio ideal entre prestaciones y consumo, mientras que su espacioso interior y su generoso maletero lo convertían en el compañero perfecto para las familias. Aunque su diseño era sobrio, su fiabilidad y su enfoque práctico lo hicieron un vehículo muy valorado en su segmento, dejando una huella duradera en el mercado de los coches familiares.




