Especificaciones y análisis del Volvo C30
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
156g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
-kg
Precio
28,554€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
4 / 3 puertas
251 L
55 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo C30 2.0D R-Design Powershift · 136 CV (2009)
Descripción general
El Volvo C30 2.0D R-Design Powershift de 2007 es una propuesta audaz y distintiva en el segmento de los compactos premium. Con su motor diésel de 136 CV y la transmisión automática Powershift, este modelo no solo promete eficiencia, sino también una experiencia de conducción refinada y un toque de deportividad gracias a su acabado R-Design. Es un coche que busca diferenciarse, ofreciendo un diseño escandinavo único y una calidad de construcción que inspira confianza.
Experiencia de conducción
Al volante del C30 2.0D R-Design, la sensación es de solidez y control. El motor diésel de 136 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega un par motor de 320 Nm a 2000 rpm que permite una aceleración suave y constante, alcanzando los 100 km/h en 9.5 segundos. La transmisión Powershift de seis velocidades, con sus dos embragues multidisco bañados en aceite, ofrece cambios de marcha rápidos y fluidos, contribuyendo a una conducción cómoda y eficiente. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un buen equilibrio entre confort y agilidad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la estabilidad en curvas. La dirección de cremallera, aunque no es la más comunicativa, es precisa y facilita las maniobras. En general, el C30 R-Design ofrece una experiencia de conducción placentera y segura, ideal para el día a día y escapadas de fin de semana.
Diseño y estética
El diseño del Volvo C30 es, sin duda, su carta de presentación más fuerte. Inspirado en el icónico Volvo P1800 ES, su silueta compacta de tres puertas y su distintiva zaga con portón de cristal lo hacen inconfundible. El acabado R-Design añade un toque de deportividad y exclusividad, con detalles estéticos que realzan su carácter dinámico. Las llantas de 17 pulgadas, los faldones laterales y el spoiler trasero contribuyen a una imagen más agresiva y atractiva. En el interior, la consola central flotante es un elemento de diseño icónico de Volvo, que combina funcionalidad con una estética minimalista y elegante. Los materiales de alta calidad y los acabados cuidados crean un ambiente sofisticado y acogedor, fiel a la tradición sueca de diseño funcional y estético.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volvo C30 2.0D R-Design Powershift incorpora soluciones que buscan optimizar la eficiencia y el confort. El motor diésel de 1997 cc cuenta con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que le permite ofrecer un buen rendimiento con un consumo combinado de 5.9 l/100km. La transmisión Powershift es una tecnología avanzada para la época, que combina la eficiencia de una caja manual con la comodidad de una automática. Aunque no dispone de sistemas de asistencia a la conducción tan avanzados como los modelos actuales, el C30 se beneficia de la reconocida seguridad de Volvo, con una estructura robusta y sistemas de frenado eficaces, incluyendo discos ventilados tanto delante como detrás. La dirección asistida, aunque no es sensible a la velocidad, contribuye a una conducción más relajada.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos premium, el Volvo C30 2.0D R-Design Powershift se enfrentaba a rivales de peso como el Audi A3, el BMW Serie 1 y el Volkswagen Golf. Frente a ellos, el C30 destacaba por su diseño más atrevido y personal, su enfoque en la seguridad y un interior con un toque escandinavo distintivo. Mientras que el Audi A3 y el BMW Serie 1 ofrecían una imagen más deportiva y un mayor abanico de motorizaciones, el C30 se posicionaba como una alternativa más exclusiva y menos convencional, ideal para aquellos que buscaban diferenciarse. Su motor diésel de 136 CV y la transmisión Powershift lo situaban en un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia, compitiendo directamente con versiones diésel de potencia similar de sus rivales alemanes.
Conclusión
El Volvo C30 2.0D R-Design Powershift de 2007 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo. Su diseño único, su interior de calidad y su enfoque en la seguridad lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un compacto con personalidad. La combinación del motor diésel eficiente y la suave transmisión Powershift ofrece una experiencia de conducción equilibrada y agradable. Es un coche que invita a disfrutar de cada trayecto, con un toque de distinción que lo aleja de lo convencional. Si bien no es el más potente o el más espacioso de su segmento, su encanto reside en su singularidad y en la calidad que Volvo siempre ha sabido imprimir a sus creaciones. Es un coche que, sin duda, deja una huella emocional en quien lo conduce.




