Especificaciones y análisis del Volvo C30
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
5.7l/100
Emisiones
151g/km
0-100 km/h
9.4s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
-kg
Precio
22,990€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
4 / 3 puertas
251 L
55 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo C30 Kinetic 2.0D · 136 CV (2009-2010)
Descripción general
El Volvo C30 Kinetic 2.0D de 2010 es una propuesta audaz y distintiva dentro del segmento de los compactos. Con su diseño escandinavo y un motor diésel de 136 CV, este modelo se posiciona como una alternativa elegante y eficiente para quienes buscan algo más que un simple medio de transporte. Su enfoque en la seguridad y la calidad de construcción, tan característico de Volvo, se combina con una estética juvenil y un toque de deportividad.
Experiencia de conducción
Al volante del C30, la sensación es de solidez y control. El motor 2.0D de 136 CV ofrece una respuesta enérgica y un par motor de 320 Nm que se siente desde bajas revoluciones, permitiendo adelantamientos seguros y una conducción ágil tanto en ciudad como en carretera. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de manejo gratificante. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto sin sacrificar la estabilidad, ofreciendo un equilibrio notable entre confort y dinamismo. La dirección, aunque no es la más comunicativa, es suficientemente directa para transmitir confianza. En general, el C30 se siente aplomado y seguro, invitando a disfrutar de cada trayecto.
Diseño y estética
El diseño del Volvo C30 es, sin duda, uno de sus puntos más fuertes y distintivos. Su silueta de tres puertas, con una zaga que recuerda al icónico P1800 ES, lo hace inconfundible. La parte trasera, con su portón de cristal y los pilotos verticales, es una declaración de intenciones. En el interior, la consola central flotante es un elemento de diseño icónico de Volvo, que aporta un toque de modernidad y minimalismo. Los materiales son de alta calidad y los acabados, impecables, transmiten una sensación de lujo discreto. A pesar de su tamaño compacto, el C30 ofrece un habitáculo bien aprovechado, aunque las plazas traseras son más adecuadas para dos ocupantes. Es un coche que no deja indiferente y que envejece con mucha dignidad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volvo C30 Kinetic 2.0D de 2010 incorpora lo esencial para una conducción cómoda y segura. El motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia y rendimiento para su época. Aunque carece de las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que encontramos hoy en día, su equipamiento de seguridad activa y pasiva es sobresaliente, incluyendo múltiples airbags y sistemas de frenado avanzados. La dirección de cremallera y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros garantizan un control óptimo. Es una tecnología robusta y probada, enfocada en la fiabilidad y la seguridad.
Competencia
En su segmento, el Volvo C30 Kinetic 2.0D compitió con modelos como el Audi A3, el BMW Serie 1 y el Volkswagen Scirocco. Frente a ellos, el C30 se desmarcaba por su diseño más atrevido y su enfoque en la seguridad y el confort, sin renunciar a un comportamiento dinámico agradable. Si bien sus rivales alemanes podían ofrecer una imagen más deportiva o un mayor abanico de opciones de personalización, el C30 aportaba una personalidad única y una calidad de construcción que lo situaba a la par de los mejores de su clase. Su exclusividad y su estética diferenciada eran sus principales bazas.
Conclusión
El Volvo C30 Kinetic 2.0D de 2010 es un coche con carácter, que combina la seguridad y la calidad inherentes a la marca sueca con un diseño fresco y distintivo. Su motor diésel ofrece un rendimiento equilibrado y un consumo contenido, mientras que su comportamiento en carretera es noble y predecible. Es una opción ideal para aquellos que buscan un compacto premium con una personalidad marcada, que se aleje de lo convencional y que ofrezca una experiencia de conducción gratificante. Un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue conservando su atractivo y su esencia.




