Volvo S40 1.9D (102cv) · 102 CV (2000-2002)

1996
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Volvo S40 - Vista 1
Volvo S40 - Vista 2
Volvo S40 - Vista 3
Volvo S40 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volvo S40

Potencia

102CV

Par

215Nm

Consumo

5.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12s

Vel. Máx.

185km/h

Peso

1255kg

Precio

21,945

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

471 L

Depósito

60 L

Potencia

75 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima102 CV / 75 kW
Par máximo215 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero471 L

Análisis detallado del Volvo S40 1.9D (102cv) · 102 CV (2000-2002)

Descripción general

El Volvo S40 de 1996, en su versión 1.9D de 102 CV, es un sedán que encarna la filosofía de la marca sueca: seguridad, robustez y un toque de distinción. Lanzado en una época donde la fiabilidad era un pilar fundamental, este modelo se presenta como una opción sensata para quienes buscan un vehículo duradero y eficiente, sin grandes alardes pero con la calidad inherente a Volvo. Su motor diésel, aunque no es un derroche de potencia, promete un consumo contenido y una respuesta adecuada para el día a día, haciendo de cada viaje una experiencia tranquila y predecible.

Experiencia de conducción

Al volante del Volvo S40 1.9D, la sensación predominante es de solidez y control. La suspensión tipo McPherson en el eje delantero y los frenos de disco ventilados de 256 mm delante, junto a los discos de 260 mm detrás, ofrecen una pisada firme y una capacidad de frenado confiable. Aunque no es un coche diseñado para la deportividad, su comportamiento en carretera es predecible y seguro, transmitiendo confianza al conductor. La dirección, aunque no se especifica su tipo, se espera que ofrezca la asistencia necesaria para maniobrar con facilidad. El motor diésel de 102 CV, con un par motor de 215 Nm a 1700 rpm, proporciona una aceleración de 0 a 100 km/h en 12 segundos y una velocidad máxima de 185 km/h, cifras que, sin ser espectaculares, son suficientes para un uso cotidiano y viajes largos con comodidad. El consumo combinado de 5.4 l/100km es un punto fuerte, prometiendo una buena autonomía gracias a su depósito de 60 litros.

Diseño y estética

El diseño del Volvo S40 de 1996 es un reflejo de la estética de la época, con líneas sobrias y funcionales que priorizan la habitabilidad y la seguridad. Sus 4520 mm de longitud, 1720 mm de anchura y 1420 mm de altura le confieren una presencia elegante y discreta. La distancia entre ejes de 2560 mm contribuye a un interior espacioso para sus cinco ocupantes, mientras que el maletero de 471 litros ofrece una capacidad generosa para el equipaje. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 185/65 R15 complementan su imagen clásica y atemporal, sin estridencias, pero con la elegancia característica de Volvo.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Volvo S40 1.9D de 1996 se enfoca en lo esencial y probado. Su motor diésel de 1870 cc con inyección directa por conducto común y turbo, junto con una relación de compresión de 19, es un ejemplo de ingeniería robusta y eficiente. La transmisión manual de 5 velocidades es un clásico que ofrece un control directo sobre la potencia. Aunque no se detallan sistemas de infoentretenimiento avanzados, la tecnología de este Volvo se centra en la mecánica y la seguridad pasiva, con un chasis bien diseñado y frenos eficaces. La presencia de estabilizadores tanto delanteros como traseros es un indicativo de la atención al detalle en la dinámica de conducción.

Competencia

En su segmento, el Volvo S40 1.9D de 1996 competía con berlinas de tamaño similar de marcas como el Audi A4, el BMW Serie 3 o el Mercedes-Benz Clase C, así como con modelos más generalistas como el Volkswagen Passat o el Ford Mondeo. Frente a ellos, el S40 ofrecía una propuesta diferenciada, priorizando la seguridad y la durabilidad por encima de la deportividad o el lujo ostentoso. Su motor diésel eficiente y su reputación de fiabilidad lo convertían en una alternativa atractiva para quienes buscaban un coche práctico y de bajo mantenimiento.

Conclusión

El Volvo S40 1.9D de 1996 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo para un público que valora la solidez, la seguridad y la eficiencia. Su diseño atemporal, su motor diésel fiable y su comportamiento predecible en carretera lo convierten en una opción sensata para el día a día y para viajes largos. Es un vehículo que no busca impresionar con cifras de infarto, sino ofrecer una experiencia de conducción tranquila y segura, con la calidad y la durabilidad que se esperan de un Volvo. Un compañero de viaje fiel y sin pretensiones, pero con un gran corazón.