Especificaciones y análisis del Volvo S40
Potencia
145CV
Par
185Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
177g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
24,950€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
404 L
62 L
107 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S40 2.0 Kinetic · 145 CV (2007)
Descripción general
El Volvo S40 2.0 Kinetic de 2004 es una berlina que encarna la filosofía de la marca sueca: seguridad, confort y un diseño sobrio pero elegante. Con un motor de gasolina de 145 CV y una caja de cambios manual de 5 velocidades, este modelo se posiciona como una opción equilibrada para quienes buscan un coche fiable y con un toque de distinción. Su precio de 24.950 € en su momento lo situaba en un segmento competitivo, ofreciendo una alternativa a las berlinas premium alemanas con un enfoque diferente.
Experiencia de conducción
Al volante del S40 2.0 Kinetic, la sensación predominante es de solidez y aplomo. El motor de 145 CV, aunque no es un derroche de potencia, ofrece una respuesta adecuada para la mayoría de situaciones, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.5 segundos y una velocidad máxima de 210 km/h. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje cómodo. La dirección, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. El consumo combinado de 7.4 l/100km es razonable para su época y motorización, aunque en ciudad puede ascender a 10.2 l/100km. En general, es un coche que invita a la conducción relajada y segura, sin grandes pretensiones deportivas pero con la capacidad de responder cuando se le exige.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S40 de 2004 es un claro ejemplo de la estética escandinava: líneas limpias, proporciones equilibradas y una elegancia atemporal. Con 4468 mm de largo, 1770 mm de ancho y 1452 mm de alto, su silueta es compacta pero con una presencia notable. Los faros delanteros, aunque no tan afilados como en modelos posteriores, le otorgan una mirada característica. El interior, aunque no se detalla en los datos, suele seguir la misma línea de funcionalidad y ergonomía, con materiales de calidad y un diseño intuitivo. Es un coche que, a pesar de los años, mantiene una imagen digna y distinguida.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volvo S40 2.0 Kinetic de 2004, aunque no cuenta con las últimas innovaciones de hoy en día, ofrecía lo esperable para su segmento y época. Su motor de gasolina de 1999 cc con inyección indirecta y admisión variable, junto con una relación de compresión de 10.8, buscaba un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión manual de 5 velocidades era la opción estándar, y su tracción delantera contribuía a una conducción predecible. En cuanto a seguridad, Volvo siempre ha sido pionera, y aunque no se especifican los sistemas concretos, es de esperar que contara con un buen equipamiento en este aspecto. Los frenos de disco ventilados delanteros de 300 mm y los traseros de 278 mm garantizaban una buena capacidad de frenado.
Competencia
En el mercado de 2004, el Volvo S40 2.0 Kinetic se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de las berlinas compactas premium. Sus principales rivales incluían modelos como el BMW Serie 3, el Audi A4 y el Mercedes-Benz Clase C, que ofrecían un enfoque más deportivo o lujoso. También competía con opciones más generalistas pero bien equipadas como el Volkswagen Passat o el Ford Mondeo. El S40 se diferenciaba por su énfasis en la seguridad, su diseño distintivo y una reputación de fiabilidad, atrayendo a un público que valoraba estos atributos por encima de la deportividad extrema o el lujo ostentoso.
Conclusión
El Volvo S40 2.0 Kinetic de 2004 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan una berlina compacta con un enfoque en la seguridad, el confort y un diseño elegante. Su motor de 145 CV ofrece un rendimiento suficiente para el día a día y viajes largos, mientras que su chasis proporciona una conducción aplomada y cómoda. Aunque no es el coche más emocionante de su segmento, su fiabilidad y la calidad de construcción sueca lo convierten en una elección sensata y duradera. Es un coche que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo muchas satisfacciones a sus propietarios.




