Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
140CV
Par
290Nm
Consumo
7.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.5s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1489kg
Precio
36,492€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
460 L
80 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 2.5D Aut. · 140 CV (1998-2001)
Descripción general
El Volvo S80 de 1998, en su versión 2.5D Automático, se presenta como una berlina de lujo que marcó un antes y un después para la marca sueca. Con un precio de 36.492 euros en su lanzamiento, este vehículo no solo ofrecía un diseño distintivo, sino también una propuesta de valor centrada en la seguridad y el confort, elementos que siempre han sido pilares fundamentales de Volvo. Este modelo, con su motor diésel de 140 CV y su transmisión automática de 4 velocidades, buscaba conquistar a aquellos que valoraban la eficiencia sin renunciar a la sofisticación y la habitabilidad.
Experiencia de conducción
Al volante del Volvo S80 2.5D, la sensación predominante es de aplomo y serenidad. Su motor diésel de 2.4 litros y 140 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 290 Nm de par a bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta suave y progresiva, ideal para viajes largos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.5 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h son cifras adecuadas para su segmento y época. La transmisión automática de 4 velocidades, si bien no es la más rápida, contribuye a una conducción relajada y sin sobresaltos. El consumo combinado de 7.4 l/100km es un punto a favor para la economía de uso. La suspensión, aunque no se detalla, se espera que ofrezca un equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino con elegancia. La dirección de cremallera, sin asistencia variable, proporciona una conexión directa con la carretera, aunque podría sentirse algo pesada en maniobras a baja velocidad. En general, el S80 invita a disfrutar del viaje, ofreciendo un ambiente tranquilo y seguro para sus ocupantes.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de 1998 representa una evolución significativa en la estética de la marca. Abandonando las líneas más angulosas de sus predecesores, el S80 adoptó una silueta más redondeada y fluida, con una clara intención de proyectar elegancia y modernidad. Sus 4822 mm de longitud, 1832 mm de anchura y 1434 mm de altura le otorgan una presencia imponente en la carretera. La distancia entre ejes de 2791 mm sugiere un interior espacioso, mientras que el maletero de 460 litros ofrece una capacidad generosa para el equipaje. Los detalles exteriores, como los faros y la parrilla, se integran armoniosamente en el conjunto, creando una imagen sofisticada y atemporal. En el interior, se espera un diseño funcional y ergonómico, con materiales de calidad y una atención meticulosa a los detalles, características distintivas de Volvo.
Tecnología y características
El Volvo S80 de 1998 incorporaba tecnología avanzada para su época, especialmente en el ámbito de la seguridad, una seña de identidad de Volvo. Bajo el capó, encontramos un motor diésel de 5 cilindros en línea con 2401 cc, inyección directa y turbo, que entregaba 140 CV de potencia y 290 Nm de par. Este propulsor, con bloque de hierro y culata de aluminio, destacaba por su robustez y eficiencia. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no era la más moderna, ofrecía un funcionamiento suave y fiable. En cuanto al chasis, contaba con frenos de disco ventilados de 286 mm en el eje delantero y discos de 288 mm en el trasero, garantizando una frenada eficaz. La dirección de cremallera y las barras estabilizadoras en ambos ejes contribuían a una buena dinámica de conducción. Aunque no se especifican los sistemas de seguridad activa y pasiva, es de esperar que el S80 contara con un equipamiento completo en este apartado, incluyendo airbags y sistemas de control de tracción y estabilidad, pioneros en su momento.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas de lujo de finales de los 90, el Volvo S80 2.5D se enfrentaba a pesos pesados como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Cada uno de estos rivales ofrecía sus propias fortalezas: Mercedes destacaba por su confort y prestigio, BMW por su dinamismo y deportividad, y Audi por su tracción integral y calidad de acabados. El S80, por su parte, se posicionaba como una alternativa segura, elegante y con un enfoque más práctico, ofreciendo un equilibrio entre confort, espacio y una reconocida fiabilidad. Su motor diésel, aunque no el más potente, ofrecía una buena eficiencia y un par motor adecuado para el día a día, lo que lo convertía en una opción atractiva para aquellos que buscaban una berlina premium con un coste de uso contenido.
Conclusión
El Volvo S80 2.5D Automático de 1998 es una berlina que, a pesar del paso del tiempo, sigue manteniendo su atractivo. Su diseño elegante y atemporal, combinado con un interior espacioso y confortable, lo convierten en un coche ideal para viajes largos. El motor diésel de 140 CV, aunque no es un portento de prestaciones, ofrece una respuesta suave y un consumo contenido, lo que lo hace una opción económica para el día a día. La fiabilidad inherente a la marca Volvo, junto con su enfoque en la seguridad, lo convierten en una elección sensata para aquellos que buscan un vehículo robusto y duradero. En definitiva, el S80 es un coche que invita a disfrutar de la carretera con tranquilidad y confianza, un verdadero clásico moderno que aún tiene mucho que ofrecer.




