Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
131CV
Par
280Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.3s
Vel. Máx.
195km/h
Peso
-kg
Precio
38,802€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
460 L
80 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 2.4D Optima Aut. · 131 CV (2002-2003)
Descripción general
El Volvo S80 de 1998, en su versión 2.4D Optima Aut., se presenta como una berlina de lujo que, a pesar de los años, mantiene una propuesta de valor interesante. Con un motor diésel de 131 CV y una transmisión automática de 5 velocidades, este vehículo fue diseñado para ofrecer confort y seguridad en cada trayecto. Su precio de 38.802 € en su momento reflejaba su posicionamiento en el segmento premium, buscando atraer a aquellos que valoraban la robustez y la elegancia discreta.
Experiencia de conducción
Al volante del S80, la sensación predominante es de aplomo y serenidad. El motor diésel de 2.4 litros, con sus 131 CV y 280 Nm de par, entrega la potencia de forma suave y progresiva, ideal para viajes largos. La caja de cambios automática de 5 velocidades contribuye a una conducción relajada, aunque no esperemos una respuesta fulgurante. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.3 segundos y una velocidad máxima de 195 km/h sugieren un rendimiento adecuado para su enfoque. La suspensión, con McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un confort de marcha notable. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una buena conexión con la carretera, transmitiendo confianza al conductor. El consumo combinado de 7.8 l/100km es razonable para un coche de su tamaño y época, especialmente considerando su motor diésel.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de 1998 es un claro ejemplo de la filosofía escandinava: líneas limpias, elegantes y atemporales. Su carrocería de 4 puertas y sus dimensiones (4822 mm de largo, 1832 mm de ancho y 1434 mm de alto) le otorgan una presencia imponente y sofisticada. La estética exterior, aunque sobria, denota calidad y robustez. En el interior, la amplitud es una de sus mayores virtudes, con espacio generoso para cinco ocupantes y un maletero de 460 litros que permite afrontar viajes con holgura. Los materiales utilizados y los acabados, típicos de Volvo, buscan la durabilidad y la ergonomía, creando un ambiente acogedor y funcional.
Tecnología y características
En su época, el Volvo S80 incorporaba soluciones tecnológicas avanzadas para mejorar la seguridad y el confort. El motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La construcción del motor con bloque y culata de aluminio contribuía a la ligereza y la disipación del calor. En cuanto a la seguridad, Volvo siempre ha sido pionero, y este modelo no era una excepción, aunque los detalles específicos de los sistemas de seguridad activa y pasiva no se detallan, se puede inferir que contaba con un equipamiento completo para su segmento. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, ofrecía una experiencia de conducción sin estrés. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, junto con los estabilizadores en ambos ejes, garantizaban una buena capacidad de frenado y estabilidad.
Competencia
En el segmento de las berlinas de lujo, el Volvo S80 competía con modelos de prestigio como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Frente a ellos, el S80 ofrecía una alternativa con un enfoque más centrado en la seguridad, el confort y una estética menos ostentosa pero igualmente elegante. Su motor diésel de 131 CV se posicionaba como una opción equilibrada frente a las motorizaciones más potentes de sus rivales alemanes, buscando un equilibrio entre prestaciones y eficiencia. La fiabilidad y la durabilidad eran puntos fuertes que Volvo siempre ha sabido explotar frente a la competencia.
Conclusión
El Volvo S80 2.4D Optima Aut. de 1998 es una berlina que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un coche espacioso, cómodo y seguro. Su diseño atemporal, su motor diésel eficiente y su enfoque en el confort lo convierten en un compañero ideal para viajes largos. Aunque no es un coche para emociones fuertes, su aplomo y su calidad de rodadura ofrecen una experiencia de conducción muy satisfactoria. Es un vehículo que representa la esencia de Volvo: robustez, seguridad y un toque de distinción escandinava.




