Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
41,212€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
460 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 D5 Kinetic Aut. · 163 CV (2003-2005)
Descripción general
El Volvo S80 D5 Kinetic Aut. de 2003 a 2005 es una berlina que encarna la filosofía de seguridad y confort de la marca sueca. Con su motor diésel de 163 CV y transmisión automática, se presenta como una opción robusta y elegante para quienes buscan un viaje tranquilo y fiable. Este modelo, con sus 4,82 metros de longitud, se posiciona como un competidor serio en el segmento de las berlinas de lujo de su época, ofreciendo una experiencia de conducción serena y un habitáculo espacioso.
Experiencia de conducción
Al volante del S80, la sensación predominante es de aplomo y seguridad. El motor diésel de 2.4 litros y 163 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su fuerza de manera suave y progresiva, ideal para viajes largos. La transmisión automática de 5 velocidades contribuye a una conducción relajada, sin sobresaltos. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha excepcional. La dirección, de cremallera, ofrece una respuesta adecuada, aunque sin la agilidad de otros modelos más deportivos. En general, el S80 invita a la calma, a disfrutar del trayecto con una sensación de control y bienestar.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de esta generación es un reflejo de la elegancia sobria y atemporal que caracteriza a la marca. Sus líneas fluidas y su silueta clásica de berlina transmiten una imagen de distinción sin estridencias. El frontal, con la característica parrilla de Volvo y los faros alargados, le confiere una presencia imponente. La parte trasera, con sus pilotos verticales, es inconfundiblemente Volvo. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es notable, con un diseño funcional y ergonómico que prioriza la comodidad y la facilidad de uso. Aunque no es un coche que busque llamar la atención por su extravagancia, su diseño emana una sofisticación discreta que perdura en el tiempo.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volvo S80 D5 Kinetic Aut. de 2003 a 2005 incorporaba soluciones avanzadas para su época, especialmente en seguridad. Aunque no disponía de las pantallas táctiles y la conectividad actual, su equipamiento se centraba en la funcionalidad y el confort. El motor diésel de inyección directa por conducto común, turbo con geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades con convertidor de par aseguraba transiciones suaves. En cuanto a la seguridad, Volvo siempre ha sido pionera, y este S80 no era una excepción, con un chasis robusto y sistemas de frenado eficaces, con discos ventilados delante y discos macizos detrás. La dirección asistida y la suspensión bien calibrada contribuían a una experiencia de conducción segura y predecible.
Competencia
En su segmento, el Volvo S80 D5 Kinetic Aut. se enfrentaba a duros competidores como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Frente a ellos, el S80 ofrecía una alternativa con un enfoque más marcado en la seguridad y el confort, quizás con un dinamismo algo menor que sus rivales alemanes, pero con una calidad de construcción y una fiabilidad que lo hacían muy atractivo. Su diseño distintivo y su reputación de robustez lo diferenciaban en un mercado muy competitivo.
Conclusión
El Volvo S80 D5 Kinetic Aut. de 2003 a 2005 es una berlina que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción muy interesante para quienes valoran la seguridad, el confort y la fiabilidad. Su motor diésel ofrece un buen equilibrio entre prestaciones y consumo, y su transmisión automática facilita una conducción relajada. El diseño, aunque clásico, mantiene su elegancia, y el interior es un remanso de paz y calidad. Es un coche que invita a viajar, a disfrutar de cada kilómetro con la tranquilidad de saber que se está a bordo de un vehículo bien construido y pensado para proteger a sus ocupantes. Una elección sensata y emocional para los amantes de la conducción serena.




