Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
131CV
Par
280Nm
Consumo
6.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.9s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1610kg
Precio
39,525€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 4 puertas
460 L
70 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 2.4D Momentum · 131 CV (2003-2005)
Descripción general
El Volvo S80 de 1998, en su versión 2.4D Momentum, es una berlina que encarna la filosofía de seguridad y confort de la marca sueca. Con un motor diésel de 131 CV y un diseño que prioriza la funcionalidad y la elegancia discreta, este modelo se posiciona como una opción sensata para quienes buscan un vehículo robusto y fiable para el día a día y los viajes largos. Su presencia en la carretera es imponente, pero sin estridencias, prometiendo una experiencia de conducción serena y controlada.
Experiencia de conducción
Al volante del S80, la sensación predominante es de solidez y aplomo. El motor diésel de 131 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su fuerza de manera lineal y suficiente para mover con dignidad sus 1610 kg. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.9 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h sugieren un rendimiento adecuado para la mayoría de situaciones. La suspensión, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha notable. La dirección, de cremallera, transmite una sensación de control, aunque sin la agilidad de modelos más deportivos. En general, es un coche que invita a la calma, a disfrutar del viaje sin prisas, con una insonorización que contribuye a un ambiente relajado en el habitáculo.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de 1998 es un reflejo de la sobriedad y la elegancia atemporal que caracterizan a la marca. Sus líneas son fluidas y discretas, sin excesos, buscando una estética que perdure en el tiempo. La carrocería de cuatro puertas y sus generosas dimensiones (4822 mm de largo, 1832 mm de ancho y 1434 mm de alto) le confieren una presencia distinguida. El interior, aunque no se detalla en los datos, se espera que siga la misma línea de funcionalidad y ergonomía, con materiales de calidad y un diseño pensado para el confort de los ocupantes. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 215/55 R16 complementan su imagen de berlina clásica y robusta.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volvo S80 2.4D Momentum de esta época se centra en la fiabilidad y la eficiencia. Su motor diésel de 2401 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de la ingeniería diésel de la época, buscando un equilibrio entre prestaciones y consumo. La transmisión manual de 5 velocidades es un componente probado y fiable. Aunque los datos no especifican sistemas de asistencia a la conducción avanzados, es de esperar que Volvo, como pionero en seguridad, incorporara elementos como frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos sólidos en el trasero, así como estabilizadoras en ambos ejes para mejorar el comportamiento dinámico. El consumo combinado de 6.5 l/100km es un dato razonable para un vehículo de su tamaño y peso.
Competencia
En su segmento, el Volvo S80 competía con berlinas de prestigio como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Frente a ellos, el S80 ofrecía una propuesta diferente, priorizando la seguridad, el confort y una imagen más discreta y menos ostentosa. Mientras que sus rivales alemanes podían destacar por un mayor dinamismo o un lujo más explícito, el Volvo se ganaba a sus clientes por su robustez, su fiabilidad y una sensación de bienestar a bordo que pocos podían igualar. Su motor diésel, aunque no el más potente, era competitivo en eficiencia y suavidad de funcionamiento.
Conclusión
El Volvo S80 2.4D Momentum de 1998 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran la seguridad, el confort y la fiabilidad por encima de las prestaciones puras o el lujo desmedido. Es una berlina pensada para devorar kilómetros con tranquilidad, ofreciendo un habitáculo espacioso y un comportamiento noble. Su diseño atemporal y su reputación de durabilidad lo convierten en un clásico moderno, un compañero de viaje fiel que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir ofreciendo muchas satisfacciones. Es un coche que no busca impresionar, sino cumplir con su cometido de manera ejemplar.




