Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
200CV
Par
285Nm
Consumo
10.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.5s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
-kg
Precio
40,452€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 4 puertas
460 L
80 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 2.4T Aut. · 200 CV (2001-2003)
Descripción general
El Volvo S80 2.4T Aut. de 1998 es una berlina que encarna la filosofía de seguridad y confort de la marca sueca. Con su motor de gasolina de 2.4 litros turboalimentado y 200 CV, este vehículo se posiciona como una opción elegante y potente para quienes buscan un coche de representación con un toque distintivo. Su diseño atemporal y su enfoque en la calidad de vida a bordo lo convierten en un clásico moderno, ideal para viajes largos y el día a día con una sensación de solidez inquebrantable.
Experiencia de conducción
Al volante del S80, la sensación predominante es de aplomo y seguridad. La dirección, aunque no es la más comunicativa, ofrece una precisión adecuada para su segmento. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, proporcionando un confort de marcha excepcional. El motor turbo de 200 CV entrega su potencia de forma lineal y contundente, permitiendo adelantamientos seguros y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.5 segundos, lo cual es notable para su tamaño y peso. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no es la más moderna, cumple su función con suavidad, priorizando el confort sobre la deportividad. En curvas, el S80 se muestra predecible y estable, inspirando confianza al conductor y a los pasajeros. El consumo combinado de 10.2 l/100km es razonable para un motor de estas características y la época.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de 1998 es un ejercicio de elegancia y sobriedad. Sus líneas fluidas y su silueta robusta transmiten una sensación de solidez y distinción. La parte frontal, con sus faros característicos y la parrilla cromada, le otorga una presencia imponente. La zaga, con sus pilotos verticales, es inconfundiblemente Volvo. En el interior, la ergonomía es ejemplar, con un salpicadero bien organizado y materiales de alta calidad que resisten el paso del tiempo. Los asientos, famosos por su confort, invitan a devorar kilómetros sin fatiga. La habitabilidad es generosa tanto en las plazas delanteras como en las traseras, y el maletero de 460 litros ofrece una capacidad suficiente para el equipaje de toda la familia. Cada detalle está pensado para crear un ambiente relajado y seguro.
Tecnología y características
A pesar de ser un modelo de finales de los 90, el Volvo S80 incorporaba tecnología avanzada para su época. Su motor de gasolina de 2.4 litros con turbo e intercooler, junto con la inyección indirecta, ofrecía un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, era un estándar de confort en su momento. En cuanto a seguridad, Volvo siempre ha sido pionera, y el S80 no era una excepción, con una robusta estructura, frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y un sistema de suspensión bien calibrado. La dirección de cremallera contribuía a una conducción precisa. Aunque carece de las pantallas táctiles y los asistentes de conducción modernos, su tecnología se centraba en la fiabilidad y la seguridad pasiva y activa.
Competencia
En su segmento, el Volvo S80 competía con berlinas de lujo como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Frente a ellos, el S80 ofrecía una alternativa con un enfoque más marcado en la seguridad, el confort y un diseño menos ostentoso pero igualmente elegante. Si bien sus rivales alemanes podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva o un mayor despliegue tecnológico en ciertos aspectos, el Volvo destacaba por su habitabilidad, la calidad de sus asientos y una sensación general de robustez y durabilidad que pocos podían igualar. Era la elección para aquellos que valoraban la discreción y la funcionalidad sin renunciar al lujo y las prestaciones.
Conclusión
El Volvo S80 2.4T Aut. de 1998 es una berlina que, incluso hoy, mantiene su atractivo. Es un coche que ofrece una experiencia de conducción relajada y segura, ideal para quienes buscan un vehículo espacioso, confortable y con un motor potente pero refinado. Su diseño atemporal y la calidad de sus acabados aseguran que seguirá siendo un coche apreciado por muchos años. Es una máquina que invita a disfrutar del viaje, a sentirse protegido y a apreciar la ingeniería sueca en su máxima expresión. Un verdadero clásico que combina lujo, seguridad y un rendimiento más que suficiente para cualquier situación.




