Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
140CV
Par
220Nm
Consumo
9.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.4s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1489kg
Precio
32,372€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
460 L
80 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 2.4 140 CV Aut. (2001-2003)
Descripción general
El Volvo S80 de 1998, en su versión 2.4 de 140 CV con transmisión automática, representa la visión de lujo y seguridad de la marca sueca a finales del siglo XX. Con un precio de 32.372 euros en su momento, este sedán de cuatro puertas se posicionaba como una alternativa distinguida en el segmento de las berlinas premium, ofreciendo un equilibrio entre confort, prestaciones y la robustez característica de Volvo.
Experiencia de conducción
Al volante del S80, la sensación predominante es de aplomo y serenidad. Su motor de gasolina de 2.4 litros y 140 CV, acoplado a una caja automática de 5 velocidades, ofrece una respuesta suave y progresiva, ideal para viajes largos y una conducción relajada. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.4 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h no lo convierten en un deportivo, pero sí en un coche capaz de mantener ritmos elevados con total confort. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, contribuyendo a un ambiente de viaje muy agradable. El consumo combinado de 9.3 l/100km es razonable para su tamaño y época, aunque en ciudad puede ascender a 13.3 l/100km. La dirección de cremallera, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de 1998 es un reflejo de la elegancia sobria y funcional que caracteriza a la marca. Sus líneas son fluidas y atemporales, con una silueta que denota solidez y presencia. Con 4.822 mm de largo, 1.832 mm de ancho y 1.434 mm de alto, ofrece una habitabilidad generosa para cinco ocupantes. El maletero de 460 litros es amplio y práctico para el equipaje. Los detalles exteriores, como los faros y la parrilla, se integran armoniosamente en el conjunto, proyectando una imagen de coche bien construido y pensado para durar. Es un diseño que, sin ser ostentoso, transmite una sensación de calidad y seguridad.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volvo S80 de 1998 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo, especialmente en lo que a seguridad se refiere. Aunque no se especifican todos los sistemas, Volvo siempre ha sido pionera en este campo. El motor de cinco cilindros en línea, con bloque y culata de aluminio, y la inyección indirecta, eran una muestra de ingeniería robusta. La transmisión automática de 5 velocidades ofrecía un confort de marcha superior. En cuanto a la suspensión, el esquema McPherson delantero y el paralelogramo deformable trasero, junto con las barras estabilizadoras en ambos ejes, aseguraban un buen compromiso entre confort y estabilidad. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros garantizaban una frenada eficaz. Aunque no se detallan sistemas de infoentretenimiento modernos, el enfoque de Volvo siempre ha sido la funcionalidad y la seguridad activa y pasiva.
Competencia
En su segmento, el Volvo S80 de 1998 competía con berlinas de lujo como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Frente a ellos, el S80 ofrecía una propuesta diferenciada, priorizando la seguridad, el confort y una estética más discreta pero igualmente elegante. Si bien sus rivales alemanes podían ofrecer motores más potentes o una dinámica de conducción más deportiva en algunas versiones, el Volvo destacaba por su ambiente interior relajado, su reputación de fiabilidad y su enfoque en la protección de los ocupantes.
Conclusión
El Volvo S80 2.4 de 140 CV automático de 1998 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue transmitiendo una sensación de solidez y confort. Es una berlina ideal para quienes buscan un vehículo espacioso, seguro y con una mecánica fiable para afrontar largos viajes o el día a día con tranquilidad. Su diseño atemporal y su enfoque en la calidad de construcción lo convierten en una opción interesante para aquellos que valoran la durabilidad y la discreción en un coche de lujo. Aunque sus prestaciones no son las más emocionantes, su suavidad de marcha y su habitabilidad lo compensan con creces, ofreciendo una experiencia de conducción placentera y segura.




