Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
170CV
Par
230Nm
Consumo
9.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.5s
Vel. Máx.
215km/h
Peso
1489kg
Precio
35,902€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 4 puertas
460 L
80 L
125 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 2.4 170 CV Aut. (2001-2003)
Descripción general
El Volvo S80 de 1998, en su versión 2.4 de 170 CV con transmisión automática, se presenta como una berlina de lujo que encarna la filosofía de seguridad y confort de la marca sueca. Con un precio de 35.902 euros en su momento, este vehículo se posicionaba como una opción distinguida para quienes buscaban una experiencia de conducción refinada y un habitáculo espacioso, ideal para viajes largos y el día a día con la familia. Su motor de gasolina de cinco cilindros y 2.4 litros, con 170 CV, prometía un rendimiento adecuado para su segmento, sin pretensiones deportivas, pero con la solvencia necesaria para moverse con soltura en cualquier situación.
Experiencia de conducción
Al volante del Volvo S80, la sensación predominante es de calma y seguridad. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y paralelogramo deformable en el trasero, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha excepcional. La dirección de cremallera, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión, transmitiendo confianza al conductor. El motor de 170 CV, asociado a una caja de cambios automática de cinco velocidades, entrega la potencia de forma suave y progresiva, sin brusquedades. Las aceleraciones, con un 0 a 100 km/h en 9.5 segundos, son suficientes para la mayoría de las situaciones, y la velocidad máxima de 215 km/h permite mantener cruceros elevados con facilidad. El consumo combinado de 9.4 l/100km es razonable para un coche de su tamaño y potencia en su época. Los frenos de disco ventilados delante y macizos detrás, con 286 mm y 288 mm respectivamente, ofrecen una capacidad de detención adecuada y una buena resistencia a la fatiga. En general, el S80 invita a una conducción relajada y placentera, donde el confort y la seguridad son los protagonistas.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de 1998 es un claro ejemplo de la elegancia sobria y atemporal que caracteriza a la marca. Sus líneas fluidas y redondeadas, con una silueta que evoca solidez y distinción, lo diferencian de sus competidores más angulosos. La carrocería de cuatro puertas, con una longitud de 4822 mm y una anchura de 1832 mm, le confiere una presencia imponente en la carretera. El frontal, con la característica parrilla de Volvo y unos faros de generosas dimensiones, transmite una sensación de robustez. La zaga, con pilotos traseros verticales, es inconfundiblemente Volvo. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excelente, con un diseño funcional y ergonómico que prioriza la comodidad de los ocupantes. El maletero, con 460 litros de capacidad, es amplio y versátil, ideal para viajes largos. A pesar de los años, el diseño del S80 sigue manteniendo un atractivo clásico y elegante.
Tecnología y características
Aunque el Volvo S80 de 1998 no contaba con las avanzadas tecnologías de conectividad actuales, incorporaba soluciones técnicas de vanguardia para su época. El motor de gasolina de cinco cilindros en línea, con 2435 cc y 170 CV, destacaba por su suavidad y fiabilidad. La inyección indirecta y la culata de aluminio contribuían a un rendimiento eficiente. La transmisión automática de cinco velocidades ofrecía un funcionamiento suave y preciso, optimizando el confort de marcha. En cuanto a la seguridad, Volvo siempre ha sido pionera, y el S80 no era una excepción, incorporando sistemas como el ABS, airbags frontales y laterales, y una estructura de carrocería diseñada para absorber impactos de forma eficaz. La suspensión independiente en ambos ejes, con estabilizadoras, garantizaba un comportamiento dinámico equilibrado y seguro. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrecía una respuesta predecible. En resumen, el S80 integraba una tecnología robusta y probada, enfocada en la seguridad y el confort.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas de lujo de finales de los 90, el Volvo S80 se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6 eran sus principales competidores, cada uno con sus propias fortalezas. El Mercedes-Benz Clase E ofrecía un mayor prestigio de marca y un confort de marcha superlativo, mientras que el BMW Serie 5 destacaba por su dinamismo y deportividad. El Audi A6, por su parte, se posicionaba como una alternativa elegante y tecnológicamente avanzada. Otros rivales a considerar podrían ser el Saab 9-5, con su enfoque en la seguridad y la innovación, o incluso el Lexus GS, que ofrecía una alternativa japonesa con un alto nivel de equipamiento y fiabilidad. Frente a ellos, el S80 se distinguía por su enfoque en la seguridad pasiva, su diseño sobrio y elegante, y un confort de marcha que lo convertía en un excelente compañero de viaje.
Conclusión
El Volvo S80 2.4 de 170 CV automático de 1998 es una berlina que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes valoran la seguridad, el confort y la fiabilidad. Su diseño atemporal, su espacioso interior y su motor suave y potente lo convierten en un coche ideal para viajes largos y para el uso diario. Aunque su consumo no es el más bajo y su dinamismo no alcanza el de algunos de sus rivales alemanes, el S80 compensa con una sensación de solidez y una calidad de construcción que pocos pueden igualar. Es un coche que transmite confianza y que invita a disfrutar de la carretera con tranquilidad. En definitiva, el S80 es un clásico moderno que representa la esencia de Volvo: seguridad, confort y elegancia.




