Volvo S80 2.9 Aut. · 200 CV (2001)

1998
Gasolina
FWD
Automático 4v
Volvo S80 - Vista 1
Volvo S80 - Vista 2
Volvo S80 - Vista 3
Volvo S80 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volvo S80

Potencia

200CV

Par

280Nm

Consumo

10.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

225km/h

Peso

1552kg

Precio

41,977

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

460 L

Depósito

80 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Volvo S80 2.9 Aut. · 200 CV (2001)

Descripción general

El Volvo S80 de 1998, en su versión 2.9 Aut., se presenta como una berlina de lujo que marcó un antes y un después para la marca sueca. Con un diseño elegante y una clara apuesta por la seguridad y el confort, este modelo buscaba competir en un segmento dominado por las grandes berlinas alemanas, ofreciendo una alternativa distintiva y sofisticada. Su motor de seis cilindros y 200 CV prometía un rendimiento suave y potente, ideal para viajes largos y una conducción relajada.

Experiencia de conducción

Al volante del Volvo S80 2.9 Aut., la sensación predominante es de aplomo y seguridad. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra las irregularidades del asfalto con maestría, ofreciendo un confort de marcha excepcional. El motor de 2.9 litros y 200 CV, asociado a una transmisión automática de 4 velocidades, entrega la potencia de forma lineal y sin estridencias, permitiendo aceleraciones suaves y una velocidad máxima de 225 km/h. Aunque no es un coche deportivo, su capacidad para devorar kilómetros con una serenidad envidiable lo convierte en un compañero de viaje ideal. La dirección, de cremallera, ofrece una buena asistencia, facilitando las maniobras en ciudad y aportando confianza en carretera. El consumo combinado de 10.4 l/100km es razonable para un motor de esta cilindrada y la época.

Diseño y estética

El diseño del Volvo S80 de 1998 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y su silueta robusta transmiten una sensación de solidez y distinción. La parte frontal, con sus faros alargados y la característica parrilla de Volvo, le confiere una personalidad inconfundible. La zaga, con sus pilotos verticales, refuerza la identidad de la marca. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados son de primer nivel, con un salpicadero ergonómico y una disposición de los controles intuitiva. Los asientos, amplios y cómodos, invitan a largos viajes, y el maletero de 460 litros ofrece una capacidad generosa para el equipaje de toda la familia. Es un diseño que, a pesar de los años, sigue manteniendo su atractivo y su esencia escandinava.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Volvo S80 2.9 Aut. de 1998 incorporaba soluciones avanzadas para su época. El motor de seis cilindros en línea, con 2922 cc y 200 CV, destacaba por su suavidad y eficiencia. La inyección indirecta y la relación de compresión de 10.5:1 optimizaban el rendimiento. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque hoy pueda parecer limitada, ofrecía un funcionamiento suave y sin tirones. En cuanto a la seguridad, Volvo siempre ha sido pionera, y el S80 no era una excepción, con un chasis robusto, frenos de disco ventilados de 305 mm delante y discos de 288 mm detrás, y un sistema de suspensión bien calibrado para garantizar la estabilidad. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción actuales, su equipamiento de seguridad pasiva era de los más completos del momento.

Competencia

En su lanzamiento, el Volvo S80 2.9 Aut. se enfrentaba a duros competidores en el segmento de las berlinas de lujo. Sus principales rivales eran modelos como el Mercedes-Benz Clase E, el BMW Serie 5 y el Audi A6. Frente a ellos, el S80 ofrecía una propuesta diferente, con un enfoque más marcado en la seguridad, el confort y un diseño menos ostentoso pero igualmente elegante. Aunque quizás no alcanzaba la deportividad de un BMW o el estatus de un Mercedes, el Volvo S80 se posicionaba como una alternativa inteligente y segura para aquellos que buscaban una berlina premium con un toque distintivo.

Conclusión

El Volvo S80 2.9 Aut. de 1998 es una berlina que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un coche muy interesante. Su combinación de confort, seguridad y un motor potente y suave lo convierten en una opción ideal para quienes buscan un vehículo espacioso y fiable para viajar. Su diseño atemporal y la calidad de sus acabados interiores son puntos a su favor. Aunque su consumo no es el más bajo y su tecnología ha sido superada por los modelos actuales, su fiabilidad y la experiencia de conducción que ofrece lo hacen digno de consideración en el mercado de segunda mano. Es un coche que representa la esencia de Volvo: seguridad, calidad y un toque de distinción escandinava.