Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
200CV
Par
300Nm
Consumo
9.9l/100
Emisiones
236g/km
0-100 km/h
8s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
1631kg
Precio
39,750€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 4 puertas
480 L
70 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 Kinetic 2.5 T Aut. · 200 CV (2006-2008)
Descripción general
El Volvo S80 Kinetic 2.5 T Aut. de 2006 es una berlina que encarna la esencia de la seguridad y el confort suecos. Con su motor de gasolina de 2.5 litros y 200 CV, acoplado a una transmisión automática de 6 velocidades, este vehículo promete una experiencia de conducción suave y refinada, ideal para quienes buscan tranquilidad y distinción en cada viaje. Su diseño atemporal y su enfoque en la funcionalidad lo convierten en una opción atractiva para el segmento de berlinas de lujo.
Experiencia de conducción
Al volante del S80, la sensación predominante es de calma y control. El motor 2.5 T entrega su potencia de manera lineal y sin estridencias, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 8 segundos, lo cual es más que suficiente para la mayoría de las situaciones. La suspensión, con un esquema McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha excepcional. La dirección, de cremallera, proporciona una respuesta precisa, aunque sin la deportividad de otros modelos. Es un coche para disfrutar de los viajes largos, donde el silencio y la comodidad son protagonistas. El consumo combinado de 9.9 l/100km es razonable para su tamaño y potencia, aunque en ciudad puede elevarse hasta los 14.9 l/100km.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de 2006 es un ejercicio de elegancia discreta y funcionalidad. Sus líneas son fluidas y sobrias, con una silueta que denota solidez y presencia. Mide 4851 mm de largo, 1861 mm de ancho y 1493 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2835 mm, lo que se traduce en un habitáculo espacioso y confortable para cinco ocupantes. El maletero, con 480 litros de capacidad, es generoso y muy aprovechable. Los detalles exteriores, como los faros y la parrilla, reflejan la identidad de Volvo, transmitiendo una imagen de robustez y calidad. En el interior, la ergonomía y la calidad de los materiales son palpables, con un diseño que prioriza la facilidad de uso y el bienestar de los ocupantes.
Tecnología y características
Aunque es un modelo de 2006, el Volvo S80 Kinetic 2.5 T Aut. incorporaba tecnología avanzada para su época, especialmente en el ámbito de la seguridad, una seña de identidad de la marca. Cuenta con un motor de gasolina de cinco cilindros en línea, 2521 cc, con inyección indirecta, turbo e intercooler, que entrega 200 CV a 4800 rpm y un par motor de 300 Nm desde las 1500 rpm. La transmisión automática de seis velocidades gestiona la potencia de forma eficiente, enviándola a las ruedas delanteras. En cuanto a la seguridad pasiva, Volvo siempre ha sido pionero, y este S80 no es una excepción, con una estructura de carrocería diseñada para absorber impactos y múltiples airbags. Los frenos de disco ventilados en ambos ejes (300 mm delante y 305 mm detrás) garantizan una frenada potente y segura.
Competencia
En el segmento de berlinas de lujo de su época, el Volvo S80 Kinetic 2.5 T Aut. competía con modelos como el Audi A6, el BMW Serie 5 y el Mercedes-Benz Clase E. Frente a ellos, el S80 ofrecía una propuesta más enfocada en el confort, la seguridad y la discreción, en lugar de la deportividad o el lujo ostentoso. Su precio de 39.750 € en 2007 lo posicionaba de forma competitiva, ofreciendo una alternativa sólida y distintiva para aquellos que valoraban la ingeniería sueca y la tranquilidad en la carretera.
Conclusión
El Volvo S80 Kinetic 2.5 T Aut. de 2006 es una berlina que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy interesante para quienes buscan un coche cómodo, seguro y con un toque de distinción. Su motor potente y suave, combinado con una suspensión orientada al confort, lo convierte en un excelente compañero de viaje. Su diseño atemporal y la calidad de sus acabados aseguran que seguirá siendo un coche agradable a la vista y al tacto. Es un vehículo que invita a disfrutar de la carretera con serenidad, ofreciendo una experiencia de conducción relajada y segura, muy en la línea de la filosofía de Volvo.




