Especificaciones y análisis del Volvo S80
Potencia
163CV
Par
400Nm
Consumo
4.3l/100
Emisiones
114g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
215km/h
Peso
-kg
Precio
36,490€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 4 puertas
480 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo S80 Kinetic D4 · 163 CV (2012)
Descripción general
El Volvo S80 Kinetic D4 de 2009 se presenta como una berlina de lujo que combina la elegancia sueca con un rendimiento diésel eficiente. Con su motor de 163 CV, este modelo busca ofrecer una experiencia de conducción refinada y confortable, ideal para quienes valoran la seguridad y la sobriedad en un vehículo de alta gama. Su diseño atemporal y su enfoque en la comodidad lo convierten en una opción interesante dentro de su segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del S80 Kinetic D4, la sensación predominante es de aplomo y tranquilidad. El motor diésel de 163 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 400 Nm de par desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta suave y suficiente para la mayoría de las situaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.7 segundos y una velocidad máxima de 215 km/h demuestran que es capaz de moverse con soltura. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha excepcional. La dirección, de cremallera, ofrece una buena precisión, aunque no es la más comunicativa. En general, es un coche que invita a viajar, con un habitáculo bien insonorizado que aísla a los ocupantes del ruido exterior, haciendo cada trayecto una experiencia placentera y relajada.
Diseño y estética
El diseño del Volvo S80 de 2009 es un claro ejemplo de la filosofía escandinava: líneas limpias, elegantes y funcionales. Su silueta es clásica y atemporal, con una presencia imponente pero sin estridencias. Los faros delanteros, con su forma característica, y la parrilla frontal, con el emblema de Volvo bien visible, le otorgan una identidad inconfundible. En el interior, la calidad de los materiales y los acabados es excelente, con un diseño sobrio y ergonómico que prioriza la facilidad de uso. El salpicadero, con su consola central flotante, es un rasgo distintivo de la marca. A pesar de los años, su estética sigue siendo atractiva y denota un buen gusto, resistiendo bien el paso del tiempo.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volvo S80 Kinetic D4 de 2009 incorpora elementos que, para su época, eran avanzados y contribuían a la seguridad y el confort. Su motor diésel de 1984 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia, logrando un consumo combinado de 4.3 l/100km y unas emisiones de CO2 de 114 g/km, lo que le otorga la etiqueta ambiental B. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso sobre la entrega de potencia. Aunque carece de las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción más modernos, su equipamiento se centra en lo esencial para una conducción segura y agradable, con un enfoque en la durabilidad y la fiabilidad de sus componentes.
Competencia
El Volvo S80 Kinetic D4 compite en el segmento de las berlinas de lujo con modelos como el Audi A6, el BMW Serie 5 y el Mercedes-Benz Clase E. Frente a ellos, el S80 se distingue por su enfoque en la seguridad, su diseño sobrio y su confort de marcha. Mientras que sus rivales alemanes pueden ofrecer una experiencia de conducción más deportiva o una mayor ostentación, el Volvo apuesta por la discreción, la calidad de construcción y una atmósfera interior relajante. Su precio de 36.490 € lo posicionaba de forma competitiva, ofreciendo una alternativa sólida para aquellos que buscan una berlina premium con un carácter distintivo.
Conclusión
El Volvo S80 Kinetic D4 de 2009 es una berlina que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy interesante para quienes valoran la comodidad, la seguridad y la eficiencia. Su diseño atemporal, su motor diésel solvente y su habitáculo bien rematado lo convierten en un coche ideal para largos viajes. No es el más deportivo ni el más llamativo, pero su equilibrio entre prestaciones, consumo y confort lo hacen un compañero de viaje excepcional. Es un coche que se disfruta con la madurez y la tranquilidad que solo un Volvo puede ofrecer, una elección inteligente para quienes buscan un lujo discreto y funcional.




