Volvo V40 1.8i · 122 CV (2002-2003)

1996
Gasolina
FWD
Manual 5v
Volvo V40 - Vista 1
Volvo V40 - Vista 2
Volvo V40 - Vista 3
Volvo V40 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volvo V40

Potencia

122CV

Par

174Nm

Consumo

6.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.5s

Vel. Máx.

200km/h

Peso

1355kg

Precio

25,695

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

413 L

Depósito

60 L

Potencia

90 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima122 CV / 90 kW
Par máximo174 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero413 L

Análisis detallado del Volvo V40 1.8i · 122 CV (2002-2003)

Descripción general

El Volvo V40 1.8i de 1996 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue evocando la esencia de la seguridad y la funcionalidad sueca. Con su motor de gasolina de 122 CV y una caja de cambios manual de 5 velocidades, este modelo se presentaba como una opción equilibrada para quienes buscaban un coche familiar con un toque de distinción. Su diseño, aunque clásico, mantiene una presencia sobria y elegante, característica de la marca.

Experiencia de conducción

Al volante del Volvo V40 1.8i, se experimenta una conducción suave y predecible. El motor de 122 CV ofrece una respuesta adecuada para el día a día, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.5 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporciona un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino con solvencia. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, transmite una sensación de control y precisión. Es un coche que invita a viajes tranquilos, donde la comodidad de sus asientos y la insonorización del habitáculo contribuyen a una experiencia placentera.

Diseño y estética

El diseño del Volvo V40 de 1996 es un reflejo de la filosofía de la marca en aquella época: líneas limpias, funcionales y atemporales. Con una longitud de 4520 mm, una anchura de 1720 mm y una altura de 1430 mm, su silueta de cinco puertas ofrece un equilibrio entre elegancia y practicidad. Los faros delanteros y traseros, aunque sencillos, se integran armoniosamente en el conjunto. El interior, con capacidad para cinco ocupantes, destaca por su ergonomía y la calidad de los materiales, que, a pesar del paso del tiempo, suelen conservar un buen aspecto. El maletero, con 413 litros de capacidad, es suficiente para las necesidades de una familia.

Tecnología y características

En su momento, el Volvo V40 1.8i incorporaba la tecnología necesaria para ofrecer una experiencia de conducción segura y confortable. Su motor de gasolina de 1.8 litros, con inyección directa y 16 válvulas, entregaba 122 CV de potencia y un par motor de 174 Nm. La transmisión manual de cinco velocidades, junto con la tracción delantera, aseguraba un manejo eficiente. En cuanto a la seguridad, Volvo ya destacaba por sus innovaciones, y este modelo no era una excepción, con un chasis robusto y sistemas de frenado con discos ventilados delanteros y discos traseros. Aunque carece de las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento básico era completo para la época.

Competencia

En el segmento de los familiares compactos premium de su época, el Volvo V40 1.8i competía con modelos como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring o el Mercedes-Benz Clase C Estate. Frente a ellos, el V40 ofrecía una propuesta centrada en la seguridad, la fiabilidad y un diseño más sobrio y funcional, quizás menos deportivo que sus rivales alemanes, pero con un enfoque más práctico y familiar. Su precio de 25.695 euros en 2002 lo posicionaba como una alternativa interesante dentro de su categoría.

Conclusión

El Volvo V40 1.8i de 1996 es un coche que representa la esencia de Volvo: seguridad, confort y durabilidad. Aunque sus prestaciones no son las más deportivas, su motor de 122 CV cumple con creces para un uso diario y viajes largos. Su diseño atemporal y su interior espacioso lo convierten en una opción práctica y elegante. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue siendo una elección sensata para quienes valoran la fiabilidad y la calidad de construcción. Un clásico que aún tiene mucho que ofrecer.