Especificaciones y análisis del Volvo V40
Potencia
200CV
Par
300Nm
Consumo
9.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8s
Vel. Máx.
230km/h
Peso
1305kg
Precio
30,947€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 5v
FWD
5 / 5 puertas
413 L
60 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo V40 T4 Aut. · 200 CV (2000-2001)
Descripción general
El Volvo V40 T4 Aut. de 1996 es una berlina compacta que, a pesar de sus años, sigue evocando la esencia de la seguridad y el confort suecos. Con su motor de 200 CV y transmisión automática, prometía una experiencia de conducción refinada y potente para su época, posicionándose como una opción interesante para quienes buscaban un equilibrio entre prestaciones y practicidad familiar.
Experiencia de conducción
Al volante del V40 T4, la sensación es de solidez y aplomo. El motor de 200 CV, con su turbo e intercooler, entrega una potencia contundente que se siente en cada aceleración, especialmente a partir de las 2500 rpm. La transmisión automática de 5 velocidades, aunque no es la más rápida de hoy, ofrece transiciones suaves que contribuyen a un viaje relajado. La suspensión McPherson delantera y la trasera, junto con las barras estabilizadoras, proporcionan una buena estabilidad en carretera, absorbiendo las irregularidades con nobleza. La dirección de cremallera, sin asistencia variable, ofrece una conexión directa con la carretera, aunque puede sentirse algo pesada en maniobras a baja velocidad. En general, es un coche que invita a devorar kilómetros con confianza y un cierto toque de deportividad contenida.
Diseño y estética
El diseño del Volvo V40 de 1996 es un reflejo de la estética sobria y funcional de la marca. Sus líneas son limpias y atemporales, sin estridencias, lo que le permite envejecer con dignidad. La carrocería de 5 puertas, con sus 4520 mm de longitud, 1720 mm de anchura y 1430 mm de altura, ofrece una silueta equilibrada y práctica. El frontal, con sus faros rectangulares y la parrilla característica de Volvo, transmite una sensación de robustez. En el interior, la funcionalidad prima sobre el lujo, con un salpicadero bien organizado y materiales que, aunque no son de primera calidad, son duraderos y están bien ensamblados. El maletero de 413 litros es generoso para su segmento, añadiendo un punto extra de versatilidad.
Tecnología y características
En su momento, el Volvo V40 T4 incorporaba tecnología avanzada para la seguridad y el confort. Su motor de 1.855 cc con inyección indirecta, turbo e intercooler, junto con la culata y el bloque de aluminio, era un ejemplo de ingeniería eficiente. La transmisión automática de 5 velocidades era un lujo que facilitaba la conducción. En cuanto a seguridad, Volvo ya era un referente, y este modelo no era una excepción, aunque los detalles específicos de sus sistemas de seguridad activa y pasiva no se detallan, se puede inferir que contaba con los estándares de la marca. Los frenos de disco ventilados delanteros y los discos traseros garantizaban una frenada eficaz. La dirección de cremallera y la suspensión McPherson delantera eran soluciones probadas que ofrecían un buen compromiso entre confort y dinamismo.
Competencia
En su segmento, el Volvo V40 T4 se enfrentaba a competidores de peso como el Audi A4, el BMW Serie 3 o el Mercedes-Benz Clase C. Frente a ellos, el Volvo ofrecía una alternativa con un enfoque más práctico y una reputación inquebrantable en seguridad. Si bien sus rivales alemanes podían presumir de un mayor refinamiento o un tacto más deportivo, el V40 se distinguía por su habitabilidad, su confort de marcha y su motor potente y fiable, todo ello envuelto en un diseño discreto pero elegante. Era una opción para aquellos que valoraban la funcionalidad y la seguridad por encima de la ostentación.
Conclusión
El Volvo V40 T4 Aut. de 1996 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su atractivo para quienes buscan un vehículo fiable, seguro y con un motor potente. Su diseño atemporal y su enfoque en la funcionalidad lo convierten en una opción interesante en el mercado de segunda mano. Ofrece una experiencia de conducción confortable y un rendimiento más que suficiente para el día a día, con la tranquilidad que siempre ha caracterizado a la marca sueca. Es un coche que, sin ser un deportivo puro, te permite disfrutar de la carretera con una sensación de control y seguridad.




