Especificaciones y análisis del Volvo V50
Potencia
136CV
Par
320Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
159g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
-kg
Precio
34,414€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
417 L
55 L
100 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo V50 R-Design 2.0D Powershift · 136 CV (2009-2010)
Descripción general
El Volvo V50 R-Design 2.0D Powershift de 2007 es una propuesta que combina la elegancia y seguridad inherentes a la marca sueca con un toque de deportividad y un motor diésel eficiente. Este familiar compacto, con su distintivo acabado R-Design, se presenta como una opción atractiva para quienes buscan un vehículo versátil, con un diseño cuidado y un rendimiento equilibrado para el día a día y los viajes largos.
Experiencia de conducción
Al volante del V50 R-Design, la sensación es de solidez y confort. El motor diésel de 136 CV, asociado a la transmisión automática Powershift de 6 velocidades, ofrece una respuesta suave y progresiva, ideal para una conducción relajada pero con suficiente empuje cuando se necesita. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.7 segundos y una velocidad máxima de 205 km/h demuestran que no le falta agilidad. La suspensión, aunque firme por el acabado R-Design, sigue filtrando bien las irregularidades del asfalto, manteniendo un buen equilibrio entre comodidad y control. El consumo combinado de 6 l/100km es un punto a favor para la economía de uso.
Diseño y estética
El diseño del Volvo V50 R-Design es una de sus grandes bazas. Con sus 4522 mm de longitud, 1770 mm de anchura y 1457 mm de altura, presenta unas proporciones equilibradas y una silueta familiar que no renuncia a la deportividad. El paquete R-Design añade elementos estéticos que realzan su carácter, como llantas de 17 pulgadas (205/50 R17), detalles específicos en la carrocería y un interior con toques más dinámicos. La parrilla frontal, los faros y las líneas generales transmiten la robustez y la elegancia típicas de Volvo, mientras que la zaga, con sus pilotos verticales, es inconfundible. El interior, con su consola central flotante, es un ejemplo de diseño escandinavo, funcional y estéticamente agradable.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Volvo V50 R-Design 2.0D Powershift de 2007 incorpora soluciones que, para su época, eran bastante avanzadas. El motor diésel de 1997 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática Powershift de doble embrague, con sus 6 velocidades, garantiza cambios de marcha rápidos y suaves, optimizando el consumo y la experiencia de conducción. En cuanto a seguridad, Volvo siempre ha sido un referente, y este V50 no es una excepción, con una estructura robusta y sistemas de seguridad activa y pasiva que velan por la protección de los ocupantes. La dirección de cremallera ofrece una buena precisión, contribuyendo a una conducción segura y controlada.
Competencia
En el segmento de los familiares compactos premium, el Volvo V50 R-Design se enfrentaba a competidores de peso como el Audi A4 Avant, el BMW Serie 3 Touring o el Mercedes-Benz Clase C Estate. También rivalizaba con opciones más generalistas pero bien equipadas como el Volkswagen Passat Variant o el Ford Focus Wagon, con el que compartía plataforma. El V50 se distinguía por su enfoque en la seguridad, su diseño escandinavo distintivo y una calidad de construcción que lo situaba en la parte alta de su categoría.
Conclusión
El Volvo V50 R-Design 2.0D Powershift de 2007 es un coche que, incluso hoy, mantiene su atractivo. Ofrece una combinación muy interesante de diseño elegante y deportivo, un motor diésel eficiente y una transmisión automática que aporta confort en la conducción. Su habitabilidad y capacidad de maletero (417 litros) lo hacen práctico para el día a día y los viajes familiares, mientras que la reputación de seguridad de Volvo añade un valor incalculable. Es un vehículo que invita a disfrutar de cada trayecto con tranquilidad y estilo, un verdadero compañero de viaje que no defrauda.




