Especificaciones y análisis del Volvo XC90
Potencia
163CV
Par
340Nm
Consumo
9.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
12.3s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
2185kg
Precio
49,378€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 5v
AWD
7 / 5 puertas
249 L
70 L
120 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo XC90 D5 Momentum 7 asientos Aut. · 163 CV (2004-2005)
Descripción general
El Volvo XC90 de 2002, en su versión D5 Momentum de 7 asientos con transmisión automática, se presenta como un SUV robusto y familiar. Con un motor diésel de 2.4 litros y 163 CV, este vehículo fue diseñado para ofrecer seguridad y confort, características distintivas de la marca sueca. Su precio de 49.378 € en su momento reflejaba su posicionamiento en el segmento premium, buscando atraer a familias que valoraban el espacio, la versatilidad y la tranquilidad en sus viajes.
Experiencia de conducción
Al volante del XC90, la sensación predominante es de solidez y seguridad. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los estabilizadores en ambos ejes, proporciona una marcha confortable, absorbiendo bien las irregularidades del camino. Sin embargo, su peso de 2185 kg y sus dimensiones (4798 mm de largo) hacen que no sea el coche más ágil en curvas cerradas o en entornos urbanos congestionados. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.3 segundos y una velocidad máxima de 185 km/h sugieren un rendimiento adecuado para viajes largos, pero sin pretensiones deportivas. El consumo combinado de 9.1 l/100km es razonable para un vehículo de su tamaño y época, aunque en ciudad puede elevarse a 11.9 l/100km. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una respuesta predecible.
Diseño y estética
El diseño del Volvo XC90 de 2002 es inconfundiblemente Volvo, con líneas limpias y una presencia imponente. Su estética robusta y funcional, con 5 puertas y capacidad para 7 asientos, prioriza la habitabilidad y la practicidad. Aunque no busca la extravagancia, su diseño atemporal le confiere una elegancia discreta. Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 235/60 R18 contribuyen a su imagen de SUV capaz y bien plantado en la carretera. El interior, aunque no se detalla en los datos, se espera que siga la filosofía de Volvo de ofrecer un ambiente sobrio, ergonómico y con materiales de calidad, enfocado en la comodidad de todos los ocupantes.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el XC90 D5 Momentum de 2002 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo. Su motor diésel de 2.4 litros con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión automática de 5 velocidades, junto con la tracción integral AWD, aseguraba una conducción suave y segura en diversas condiciones. Aunque no se especifican sistemas de asistencia a la conducción modernos, Volvo siempre ha sido pionera en seguridad, por lo que es de esperar que contara con un equipamiento completo en este aspecto. La construcción del motor con bloque y culata de aluminio también era un avance en la reducción de peso y la mejora de la eficiencia.
Competencia
En el mercado de 2002, el Volvo XC90 competía con otros SUV premium de gran tamaño. Sus principales rivales incluían modelos como el BMW X5, el Mercedes-Benz Clase M y el Audi Q7 (que llegaría un poco más tarde, pero el XC90 ya sentaba las bases). También se enfrentaba a opciones como el Volkswagen Touareg o el Land Rover Discovery. Frente a ellos, el XC90 destacaba por su enfoque en la seguridad, su versatilidad con 7 plazas y un diseño que, aunque menos ostentoso que algunos de sus competidores alemanes, ofrecía una imagen de solidez y confianza. Su motor diésel de 163 CV se situaba en un punto intermedio en cuanto a potencia dentro de su segmento.
Conclusión
El Volvo XC90 D5 Momentum de 2002 es un vehículo que encarna la esencia de Volvo: seguridad, confort y funcionalidad. Es una opción ideal para familias numerosas o para aquellos que buscan un SUV espacioso y fiable para viajes largos. Aunque no es un coche para emociones fuertes, su rendimiento es adecuado y su consumo, aceptable para su tamaño. Su diseño atemporal y su reputación de durabilidad lo convierten en una opción interesante en el mercado de segunda mano para quienes valoran la calidad y la seguridad por encima de todo. Es un coche que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una sensación de robustez y confianza.




