Volvo XC90 2.5T Momentum 7 asientos Aut. · 209 CV (2004-2005)

2002
Gasolina
AWD
Automático 5v
Volvo XC90 - Vista 1
Volvo XC90 - Vista 2
Volvo XC90 - Vista 3
Volvo XC90 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volvo XC90

Potencia

209CV

Par

320Nm

Consumo

12l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

2135kg

Precio

51,678

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

AWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

249 L

Depósito

70 L

Potencia

154 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima209 CV / 154 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero249 L

Análisis detallado del Volvo XC90 2.5T Momentum 7 asientos Aut. · 209 CV (2004-2005)

Descripción general

El Volvo XC90 de 2002, en su versión 2.5T Momentum con 7 asientos y transmisión automática, se presenta como un SUV que marcó un antes y un después para la marca sueca. Con un precio de 51.678 €, este vehículo no solo ofrecía espacio y versatilidad, sino también la promesa de la seguridad y el confort que siempre han caracterizado a Volvo. Su motor de gasolina de 209 CV, combinado con tracción integral, lo convertía en una opción robusta y capaz para las familias que buscaban aventuras sin renunciar a la elegancia.

Experiencia de conducción

Al volante del XC90, la sensación de seguridad es palpable. La posición de conducción elevada y la visibilidad panorámica inspiran confianza. El motor 2.5T, con sus 209 CV, ofrece una respuesta suave y progresiva, ideal para viajes largos y para mover con soltura sus 2135 kg de peso. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.9 segundos no es fulgurante, pero sí suficiente para incorporaciones y adelantamientos. La transmisión automática de 5 velocidades trabaja con fluidez, contribuyendo a una experiencia de conducción relajada. En curvas, el XC90 se muestra estable, aunque su tamaño y peso invitan a una conducción tranquila. El consumo combinado de 12 l/100km es un recordatorio de su naturaleza de SUV de gasolina de la época, pero el confort y la sensación de robustez compensan este aspecto.

Diseño y estética

El diseño del Volvo XC90 de 2002 es un ejercicio de elegancia funcional. Sus líneas son robustas y musculosas, pero sin caer en la agresividad. La parrilla frontal, característica de Volvo, se integra armoniosamente con los faros, creando una imagen imponente. La silueta es clásica de SUV, con una altura considerable y una gran superficie acristalada que realza la sensación de espacio interior. Las llantas de 18 pulgadas, con neumáticos 235/60 R18, complementan su estética aventurera. En el interior, la sobriedad y la calidad de los materiales son protagonistas, con un diseño ergonómico que prioriza la comodidad y la facilidad de uso. La configuración de 7 asientos es un testimonio de su enfoque familiar, ofreciendo versatilidad para adaptarse a diferentes necesidades.

Tecnología y características

Aunque el XC90 de 2002 no contaba con las pantallas táctiles y la conectividad de los modelos actuales, su tecnología se centraba en la seguridad y el confort. El motor 2.5T de 209 CV, con inyección indirecta, turbo e intercooler, era una muestra de ingeniería eficiente para su tiempo. La tracción integral (AWD) garantizaba un agarre óptimo en diversas condiciones, mientras que la transmisión automática de 5 velocidades ofrecía una conducción sin esfuerzo. En cuanto a la suspensión, el esquema McPherson delantero y el paralelogramo deformable trasero, junto con barras estabilizadoras, buscaban un equilibrio entre confort y estabilidad. Los frenos de disco ventilados delanteros de 336 mm y los discos traseros de 308 mm aseguraban una capacidad de frenado adecuada para un vehículo de su tamaño y peso.

Competencia

En su lanzamiento, el Volvo XC90 se enfrentaba a un segmento de SUV premium en crecimiento. Sus principales rivales incluían modelos como el BMW X5, el Mercedes-Benz Clase M y el Audi Q7 (que llegaría un poco más tarde). Frente a ellos, el XC90 destacaba por su enfoque en la seguridad, su versatilidad con 7 asientos y un diseño que, si bien no era tan deportivo como el X5, ofrecía una elegancia más sobria y atemporal. Su motor de 209 CV se situaba en un punto intermedio, ofreciendo un buen equilibrio entre prestaciones y eficiencia para su categoría.

Conclusión

El Volvo XC90 2.5T Momentum de 2002 es un vehículo que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un referente de seguridad, espacio y confort. Su diseño robusto y elegante, combinado con un interior versátil para 7 ocupantes, lo convierte en una opción ideal para familias que buscan un SUV fiable y capaz. Si bien su consumo de combustible y sus prestaciones no son las de un deportivo, su suavidad de marcha y la sensación de protección que transmite lo hacen un compañero de viaje excepcional. Es un coche que invita a disfrutar del camino, con la tranquilidad de saber que se viaja en un Volvo.