Especificaciones y análisis del Volvo XC90
Potencia
272CV
Par
380Nm
Consumo
12.9l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
2191kg
Precio
54,800€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
AWD
7 / 5 puertas
249 L
70 L
200 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Volvo XC90 T6 Momentum 7 asientos · 272 CV (2004-2005)
Descripción general
El Volvo XC90 T6 Momentum de 2002, con su motor de 2.9 litros y 272 CV, se presenta como un SUV de lujo que combina la robustez escandinava con un enfoque familiar. Este vehículo, diseñado para siete ocupantes, prometía seguridad y confort en un paquete elegante y potente, marcando una pauta en el segmento de los SUV premium de la época.
Experiencia de conducción
Al volante del XC90 T6, la sensación es de solidez y seguridad. El motor de gasolina de 272 CV, aunque potente, se percibe más como un propulsor suave y refinado que como uno deportivo, ideal para viajes largos y una conducción relajada. La transmisión automática de 4 velocidades, si bien cumple su función, puede sentirse algo lenta en comparación con las cajas más modernas. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, absorbe bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un confort de marcha notable. Sin embargo, su peso de 2191 kg y sus dimensiones (4798 mm de largo) hacen que no sea el coche más ágil en curvas cerradas, priorizando la estabilidad y la comodidad. El consumo combinado de 12.9 l/100km es un recordatorio de su naturaleza de SUV grande y potente.
Diseño y estética
El diseño del Volvo XC90 de 2002 es un claro ejemplo de la filosofía escandinava: funcional, elegante y atemporal. Sus líneas son robustas y musculosas, transmitiendo una sensación de seguridad y presencia en la carretera. La parrilla frontal, los faros y las proporciones generales le otorgan una identidad inconfundible. En el interior, la disposición de los siete asientos es práctica y versátil, con un maletero de 249 litros que se expande al abatir las plazas traseras. Los materiales, como el aluminio en el bloque y la culata del motor, reflejan la calidad de construcción. Aunque el diseño interior es sobrio, la ergonomía y la funcionalidad son prioritarias, creando un ambiente acogedor y familiar.
Tecnología y características
En su momento, el Volvo XC90 T6 Momentum incorporaba tecnología avanzada para la seguridad y el confort. Su motor de 2.9 litros, con inyección indirecta, turbo e intercooler, ofrecía una potencia considerable para la época. La tracción integral (AWD) garantizaba un buen agarre en diversas condiciones. Aunque la transmisión automática de 4 velocidades puede parecer limitada hoy en día, era común en vehículos de su segmento. En cuanto a la seguridad, Volvo siempre ha sido pionero, y el XC90 no era una excepción, con sistemas de frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección de cremallera que proporcionaba una buena respuesta. La ausencia de Stop/Start y la etiqueta DGT 'B' reflejan la tecnología de su tiempo.
Competencia
El Volvo XC90 T6 Momentum de 2002 competía en un segmento de SUV de lujo con rivales como el BMW X5, el Mercedes-Benz Clase M y el Audi Q7 (que llegaría un poco más tarde). Frente a ellos, el XC90 destacaba por su enfoque en la seguridad familiar, su diseño distintivo y su capacidad para siete pasajeros. Mientras que algunos rivales podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva, el Volvo se posicionaba como una opción más práctica y confortable para el día a día y los viajes largos, con un toque de elegancia escandinava que lo diferenciaba.
Conclusión
El Volvo XC90 T6 Momentum de 2002 es un SUV que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su atractivo como un vehículo familiar seguro, espacioso y confortable. Su motor potente y su tracción integral lo hacen apto para diversas situaciones, mientras que su diseño robusto y funcional sigue siendo un referente. Aunque su consumo y la tecnología de su transmisión pueden parecer desfasados hoy en día, su esencia de vehículo premium y su enfoque en la seguridad lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un clásico moderno con un gran valor práctico. Es un coche que invita a viajar y a disfrutar de la carretera con la familia, ofreciendo una experiencia de conducción serena y confiable.




