Volvo XC90 3.2 Kinetic · 238 CV (2006-2008)

2006
Gasolina
AWD
Automático 6v
Volvo XC90 - Vista 1
Volvo XC90 - Vista 2
Volvo XC90 - Vista 3
Volvo XC90 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Volvo XC90

Potencia

238CV

Par

320Nm

Consumo

11.6l/100

Emisiones

277g/km

0-100 km/h

9.5s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

2064kg

Precio

49,350

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

613 L

Depósito

80 L

Potencia

175 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima238 CV / 175 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito80 L
Maletero613 L

Análisis detallado del Volvo XC90 3.2 Kinetic · 238 CV (2006-2008)

Descripción general

El Volvo XC90 3.2 Kinetic de 2006 es un SUV que encarna la filosofía de la marca sueca: seguridad, robustez y un diseño atemporal. Con su motor de gasolina de 3.2 litros y 238 CV, este vehículo ofrece una combinación de potencia y confort, ideal para quienes buscan un coche familiar capaz de afrontar largos viajes con solvencia y un toque de distinción. Su tracción integral y su transmisión automática de 6 velocidades lo convierten en un compañero fiable para diversas condiciones de la carretera.

Experiencia de conducción

Al volante del XC90, la sensación predominante es de seguridad y aplomo. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, absorbe las irregularidades del terreno con nobleza, ofreciendo un confort de marcha notable. Aunque no es un deportivo, sus 238 CV permiten una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.5 segundos, suficiente para la mayoría de las situaciones. La dirección de cremallera, aunque no es la más comunicativa, transmite confianza, y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros garantizan una detención eficaz. El consumo combinado de 11.6 l/100km es un recordatorio de su tamaño y motorización, pero se compensa con la sensación de solidez y protección que ofrece.

Diseño y estética

El diseño del Volvo XC90 de 2006 es un ejemplo de la elegancia funcional escandinava. Sus líneas son robustas y musculosas, pero sin caer en estridencias. La parrilla frontal, los faros y las proporciones generales transmiten una imagen de solidez y confianza. En el interior, la calidad de los materiales y el cuidado en los acabados son evidentes. Con 5 plazas y un maletero de 613 litros, ofrece una habitabilidad excelente, pensada para la comodidad de todos los ocupantes. Es un diseño que, a pesar de los años, mantiene su atractivo y su carácter distintivo.

Tecnología y características

En 2006, el XC90 3.2 Kinetic incorporaba tecnología avanzada para la época, especialmente en el ámbito de la seguridad, sello distintivo de Volvo. Su motor de gasolina de 3.2 litros con inyección indirecta y admisión variable, junto con una transmisión automática de 6 velocidades y tracción integral, garantizaban un rendimiento suave y eficiente. Aunque no cuenta con las pantallas táctiles y la conectividad de los modelos actuales, su equipamiento se centraba en la funcionalidad y la durabilidad. La construcción con bloques y culatas de aluminio contribuía a la ligereza y eficiencia del motor.

Competencia

En su segmento, el Volvo XC90 3.2 Kinetic competía con modelos como el BMW X5, el Mercedes-Benz ML o el Audi Q7. Frente a ellos, el XC90 destacaba por su enfoque en la seguridad, su diseño sobrio y elegante, y su excepcional habitabilidad. Si bien sus rivales alemanes podían ofrecer una dinámica de conducción más deportiva o un mayor despliegue tecnológico en algunos aspectos, el Volvo se posicionaba como una opción más racional y familiar, sin renunciar a la calidad y el confort de un SUV premium.

Conclusión

El Volvo XC90 3.2 Kinetic de 2006 es un SUV que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción muy interesante para quienes buscan un vehículo familiar robusto, seguro y confortable. Su diseño atemporal, su motor potente y fiable, y su amplio espacio interior lo convierten en un coche ideal para viajes largos y para el día a día. Aunque su consumo puede ser elevado para los estándares actuales, la calidad de construcción y la sensación de seguridad que transmite compensan este aspecto. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera con tranquilidad y confianza.